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lunes, 23 de junio de 2014

JOSÉ GABREL TÚPAC AMARAU II Y LA UTOPÍA DEL SIGLO XXI




Uno de los personajes importantes en la historia de la humanidad es sin duda José Gabriel Túpac Amaru II. No se trata solo de un precursor de la Independencia de América y del Perú, sino que su sacrificio y vocación libertaria, lo sitúa entre los luchadores, líderes que al fin y al cabo, salvó a millones de seres humanos de la esclavitud, la expoliación y del dolor humano. Sin embargo, en gran parte depende de los instrumentos de análisis que se maneje, como de la filiación ideológica del  historiador o persona, que diseñe su paradigmática personalidad. Significa entonces, que nadie está fuera de las influencias del estamento social que representa y modas académicas, como es el caso de la llamada historia conceptual. Pero siendo el tema  tan amplio, conviene situar a los diversos tupacamaristas, de acuerdo a los conceptos que emiten, discursos epistemológicos, ideas centrales que suscriben, la forma como entienden el significado del proceso histórico y desarrollo de las mentalidades. 
    La bibliografía sobre José Gabriel Túpac Amaru ahora es frondosa, más aun si se tiene acceso a documentos originales que fueron incautados luego que fuera asesinado. La Colección Documental de la Independencia del Perú,  1 a cargo de la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú en 1971, ha sido valiosa como determinante. Esos libros ahora facilitan el acceso a fuentes documentales, eficientemente transcritas. Así, la historiografía viene a ser el registro escrito de la historia, el catastro de  la memoria a través de textos para mantener la visión  y  curso del pasado. La historiografía peruana del siglo XX, estuvo muy marcada por conceptos provenientes de la Escuela de los Annales, fundada por Lucien Febvre y Marc Bloch en 1929, cuando eran docentes en la Universidad de Strasburgo.
    Esta corriente permitió registrar una distinta historia que tomó en cuenta la geografía, la economía y cosmovisión de las distintas sociedades humanas. Marcó el desarrollo para el análisis de los estudios de las ciencias sociales y abrió espacios a otros factores para la creación de nuevas investigaciones. Bloch, miembro de la Resistencia francesa y judío, fue torturado y asesinado por  la Gestapo, pero Febvre continuó con la publicación de los Annales. Años después, Fernand Braudel, se convirtió en uno de los impulsadores de esta escuela. Los trabajos del historiador francés  conocidos como la “segunda generación”, influyó en la formación de Pablo Macera y sus discípulos de la UNMSM. Braudel renovó el concepto de historia al teorizar en el análisis de los hechos históricos, las llamadas "duraciones de la historia" que son: la corta, mediana y larga duración.
     Entonces, hay varias clases de tupacamaristas tanto en el Perú como en Bolivia, donde la presencia de Túpac Catari, ha sido revalorada debido al proceso histórico boliviano. No escapan a este esquema tentativo de clasificación teniendo en cuenta las mentalidades, los historiadores extranjeros desde Boleslao Lewin hasta Jan Szeminski. Cuando decimos mentalidades, es el mismo concepto que ha sido usado desde principios del siglo XX, para definir las estructuras sociales como expresión de la cultura. Su estudio está relacionado a la historiografía moderna o denomina "historia de la sensibilidad". Tiene en cuenta las experiencias de vida diaria y sirve de complemento en el  estudio de la macro-historia. La historia de las mentalidades ha servido para escribir la historia cultural, pero sobre todo para reconstruir los imaginarios sociales.
    Así entonces, quienes han trabajado el tema de Túpac Amaru II, pueden ser clasificados como:   
Tupacamaristas promonárquicos.
Tupacamaristas del orden.
Tupacamaristas reformistas.
Tupacamaristas de la rebelión 
Tupacamaristas anticriollos
Tupacamaristas legalistas
Tupacamaristas ideologizados
Tupacamaristas independentistas
Tupacamaristas académicos
Tupacamaristas radicales
Tupacamaristas libertarios
Tupacamaristas utópicos
Tupacamaristas desideologizados
Tupacamaristas descolonizantes
Tupacamaristas y la utopía del siglo XXI.    
    Pero más allá de este esquema conceptual para entender mejor a quienes se han ocupado de José Gabriel Túpac Amaru, asistimos ahora a la necesidad de revalorar la gesta iniciada por tan importante precursor americano, frente a los festejos oficiales del Bicentenario de la Independencia. Todos sabemos que la intención de conmemorar esa fecha, tiene como propósito mantener y perpetuar una visión parcial, particularmente antitucamarista y antibolivariana de la historia. De dividir, parcelar y tergiversar la memoria social, de manipular el imaginario colectivo a través del poder mediático y uso de los poderes fácticos. Se dirá otra vez que el Perú es libre e independiente, gracias a la generosidad del general José de San Martín, Argentina y Chile, que desde el 28 de julio de 1821 el Perú es un país soberano. Tanto José Gabriel Túpac Amaru como Simón Bolívar, no ocuparán el lugar que les corresponde, cuando se refieran a una historia construida a la medida de una clase política, que ha nos llevado al hartazgo social, a la desesperanza y al límite del desencanto.                  
    Lo primero que habría que hacer es leer, comparar y analizar dos documentos históricos: El Bando de Túpac Amaru II que se refiere a la abolición de la esclavitud  que empieza diciendo: Don José Gabriel Túpac Amaru, indio de sangre real de los Incas y tronco principal. Leído en el Santuario de Tungasuca, provincia de Tinta, el 16 de noviembre de 1780, 2 con el que inicia la gran rebelión de Túpac Amaru.  Y el texto suscrito por el general José de San Martín, que fuera leído desde el balcón del cabildo de Lima: Desde este momento el Perú es libre e independiente. Pero resulta que como dice Heraclio Bonilla: “Con todo, la declaración de 1821 tuvo más un efecto simbólico que consecuencias prácticas visibles y durables. No solo porque las tropas realistas continuaron en el espacio peruano que inclusive permitiéronse ocupar Lima, sino que la clase política con posibilidad de asumir el control del Estado nacional no pudo terminar de resolver la incertidumbre nacida en su arraigada vocación colonial y su inesperado pero problemático destino como dirigente de una nación independiente. Por eso fue necesaria la presencia de Bolívar y las tropas coloniales quienes con las armas en la mano en Junín y Ayacucho de 1824, impondrían un hecho consumado  y terminarían con las vacilaciones”. 3
     Con todos los defectos y consecuencias históricas, el Perú liberado de España, pasó a depender de la influencia británica, debido a que nunca tuvimos una clase política con vocación libertaria. Por eso, la pregunta de Alberto Flores Galindo es aleccionadora: “¿Fue inevitable que el Perú pasara de la órbita española a la hegemonía británica? Hace algunos años, los historiadores influidos por la llamada ‘teoría de la dependencia’, acostumbrados a periodificar la historia peruana desde la metrópoli, no habrían dudado en responder afirmativamente. Se razonaba el pasado como un proceso único en el que la forma como se desenvolverían los acontecimientos, resultaba  necesariamente inevitable. Pero ahora,  dejando atrás determinismos, nos sentimos inclinados a pensar que en el pasado como en el presente, siempre hay más que una alternativa y que los desenlaces son el resultado de combinaciones, siempre específicas, entre determinaciones estructurales y voluntades tanto individuales como colectivas. En la historia está en juego las aspiraciones y los proyectos de los hombres”. 4     
  Entonces, la pregunta que llega desde el fondo de los siglos es: ¿Qué hacer ahora frente a la distinta y alucinante realidad peruana? La respuesta es: Refundar el Perú. Refundar la política,  tal como lo propusiera Javier Diez Canseco 5 en una entrevista que ahora significa una obligación y un deber. Refundar la inmarcesible esperanza colectiva. Y ¿qué significa refundar?, según el Diccionario de Real Academia (2010), refundar es  “Volver a fundar algo. Revisar la marcha de una entidad o institución, para hacerla volver a sus principios originales o adaptar éstos a los nuevos tiempos”. En otras palabras, significa reedificar, reconstruir, reestructurar, recuperar lo esencial, volver a las raíces, remontar río arriba para llegar a los manantiales prístinos, regresar al embrión, a los orígenes para hacer del Perú una patria donde impere una auténtica democracia, la plenitud de la justicia social,  el irrestricto ejercicio de los Derechos del hombre y del ciudadano así como los Derechos humanos.       
    Ninguna Constitución Política, ha sido capaz de reflejar la realidad nacional cambiante, que en casi 200 años, dialécticamente hablando ha cambiado mucho pero sigue siendo la misma. Todas fueron redactadas a espaldas del pueblo peruano que soporta el peso de una República secuestrada, como dijo Jorge Basadre. Pero el Perú oficial se propone celebrar 200 años de dolorosa existencia, como si hubiera logrado alcanzar siquiera en parte las propuestas del Primer Congreso Constituyente de 1822, siendo el general José de San Martín, Protector del Perú. Cuando en verdad no hay mucho que conmemorar, menos festejar si se hace balance y liquidación severo, un análisis histórico crítico y se llega a la conclusión que durante este tiempo, el Perú ha hecho un viaje a la miseria, a la soledad social, a la exclusión, al exterminio de muchos pueblos vulnerables, especialmente de la Amazonía peruana.
     Será un tiempo perdido de asistencia a tedeums, a muchas misas, a espectar desfiles, escuchar discursos, concesión de condecoraciones, colocación de primeras piedras, repartija de medallas, nombramiento de comisiones, inauguraciones de obras inexistentes, inconclusas o cambios de placas para hacer ver que se hacen muchas obras en beneficio del pueblo. Cuando debería ser más bien un tiempo de la reflexión y análisis, de hacer una revisión de la historia oficial, de participar de una convocatoria amplia para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. De allí la necesidad de rescribir la historia desde el punto de vista dialéctico, desde una nueva visión para revisar cuanto se ha escrito para volver a tener fe y esperanzas en el futuro.   
    No tiene sentido repetir una historia llena de falsedades e imposturas, de mentiras y escrita aceptando el encargo de quienes nunca debieron haber gobernado el Perú, todo para justificar la pobreza, la violencia social y abandono de las grandes mayorías. Necesitamos una nueva versión de la historia del Perú, una historia que reconstruya el imaginario social, una historia que no tema a la verdad de los hechos, una historia que nos devuelva la memoria plural violentamente conculcada. Eso no quiere decir tampoco que toda la historia del Perú, haya sido discutiblemente escrita, hay honorables ejemplos como Alberto Flores Galindo, Edmundo Guillén Guillén, Virgilio Roel Pineda y Alfonso W. Quiroz, que han dejado los cimientos de lo que debería ser una nueva historia del Perú.                
     Ninguna Constitución Política del Perú, tampoco consideró ni consignó los históricos e irrenunciables objetivos nacionales, que debieron haberse considerado pero sobre todo logrado en determinado plazo. Hablando en estricto sensu, una  nueva Constitución Política del Perú, viene a ser un proyecto histórico y esa es la razón en parte, por lo que no hemos sido capaces de ser lo que deberíamos haber sido. Por eso, el Perú ha sido y sigue siendo una nave que carece de orientación histórica y brújula de navegación hacia el futuro. Las grandes mayorías desencantadas, no saben hacia dónde van, qué será del Perú en el siglo XXI, si alguna vez será abolido el dolor humano, la pobreza que roe las entrañas de los niños, la miseria que todos los días se sienta al borde la mesa campesina y obrera, pero el pan familiar es cada vez más pequeño y escaso.
   Sin embargo, hubo esfuerzos encomiables pero no se tomaron en cuenta como el trabajo realizado en el Centro Altos Estudios Militares en el Curso de Defensa Nacional en 1986, siendo director el general Sinecio Jarama Dávila. Redactó el Proyecto Nacional del Perú: Teoría, metodología y aplicación 1986-2005, siendo redactor principal e informante Alfonso Klauer Gutiérrez. Pablo Macera hizo aportes importantes acerca de conceptos básicos de un proyecto nacional, sustentados en la historia del Perú. Jarama ni Macera fueron escuchados, quienes redactaron la Constitución actual del Perú, seguramente que ni siquiera los leyeron.
   No se necesita hacer un gran esfuerzo intelectual para resumir todo cuanto se ha discutido hasta la náusea, como decía Jean Paúl Sartre. Bastaría conseguir se consignaran ocho objetivos nacionales concretos, teniendo en cuenta la nueva realidad nacional, en tiempos de la práctica compulsiva de un neoliberalismo visceral, cuando según el ideólogo de la exterminación humana, Francis Fukuyama, todas ideologías han muerto y no habrá pueblos capaces de cambiar el rumbo de la historia. Pero ahora Kukuyama, sus auspiciadores y seguidores, están preocupado porque un fantasma recorre el mundo: la descolonización de la política, de la memoria social, de la educación, de la cultura y de la idea dominante. Tampoco previeron  que casi al final del siglo XX, Mario Bunge, dijera: “La filosofía no ha muerto pero está gravemente enferma” y luego agregara: “Richard Rorty y otros han afirmado que la filosofía está muerta. Yo creo que sigue viva, aunque gravemente enferma. En efecto, la mayoría de los filósofos se limitan a comentar ideas de otros, o a hacer especulaciones estériles: no abordan problemas nuevos, no se enteran de lo que pasa en las ciencias y las técnicas, ni se ocupan de los principales problemas que afronta la humanidad”. 6
     Así entonces, los objetivos nacionales para el siglo XXI podrían ser:
1.- Abolición absoluta de la pobreza en forma gradual en un plazo no mayor de diez años, así como erradicación de la inequitativa distribución del ingreso.           
2.- Fortalecimiento del régimen democrático con representación étnica en el Congreso Nacional y el ejercicio del nuevo Estado de Derecho.
3.- Democratización de la vida política nacional en base a una política cultural, que haga posible un sistema educativo con identidad, pluriculturalidad y conciencia descolonizante.
4.- Industrialización de las materias primas y conversión de las mismas en recursos con valor agregado.
5.- Erradicación las causas objetivas de la violencia social y creación de una doctrina política para la seguridad ciudadana.
6.- Conseguir la descentralización política, económica, administrativa y cultural del Estado Peruano,  para  promover la integración permanente y sostenida del Perú.
7.- Fortalecimiento de un sistema de justicia y lucha contra la corrupción, para evitar la impunidad y los abusos en la aplicación de la Ley.
8.- Respeto y cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos del hombre y el ciudadano, así como de los Derechos humanos.
   Una nueva Constitución Política planteada en estos términos es verdad que resulta, significa referirse a una utopía social para el siglo XXI. Es que no hay otra respuesta histórica. Todas las Constituciones han servido para convertir al Perú, en una geografía rica en minerales y petróleo, libre para el sistemático saqueo a cargo del capital apátrida con la complicidad de la oligarquía peruana y, líderes políticos deshonestos que siempre se ha escudado en pactos vergonzosos y el Poder Judicial.  Luego ha venido la invasión de tierras de cultivo y ahora no es extraño, que las aguas del Amazonas y el Titicaca, sean codiciadas por países que en poco tiempo carecerán de agua para  la expansión de sus cultivos y calmar la sed de las grandes ciudades. No hay por qué temer cuando se hace un análisis histórico y se menciona a la palabra utopía. Una utopía es un proyecto posible, es una idea elaborada desde la realidad, es un plan ideal de gobierno.
 El siglo XXI significa un desafío crucial y más aún el 28 de julio del 2014. La alternativa histórica entonces es Refundamos el Perú o seguir siendo una República dependiente de corte colonial. Es que nunca como ahora el Perú, se vio en medio de una encrucijada histórica tan grave, nunca se llegó a un hartazgo tan hondo y visceral. Nunca tampoco la política criolla de la impunidad y judicializada se vio tan desacreditada.  Nunca se llegó a este estado de deslegitimización del poder, nunca el pueblo peruano se sintió tan desilusionado, jamás habíamos llegado a un punto de desencanto y quiebre en el curso de la historia.
 Refundamos el Perú o sucumbimos en un remolino de violencia social, cuya experiencia ha sido nefasta y ojalá nunca más se repitan tantos hechos dolorosos, crueles como inhumanos, cuyas heridas todavía no han cicatrizado. Pero la clase política de la dominación y claudicación, no ha aprendido la lección y eso es grave. Refundamos la política o la impostura, la falta de ética y moral pública, nos llevará al caos y a sucesivos gobiernos de la cleptocracia, del latrocinio, de la impunidad legal, del saqueo de la riquezas nacionales y sistemático empobrecimiento con manipulación de cifras estadísticas.
Antes de año 2014, el Perú en consecuencia, debería tener una nueva Constitución Política y declarar que es una República soberana, pluricultural y multiétnica, inmersa en un proceso de descolonización política y ha dejado de ser para siempre, una República dependiente y de corte colonial.     

          
    
1.- Colección Documental de la Independencia del Perú. Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú. Talleres gráficos “Cecil”, Lima, 1971.
2.- Bando de Túpac Amaru II.  Don José Gabriel Túpac Amaru, indio de sangre real de los Incas y tronco principal. Bando de 16 de Nvbre. de 1780 para el Cusco para que desamparen  los chapetones  ofreciendo  libertad a los esclavos.
    Hago saber por este a los peruanos vecinos estantes  y habitantes de la ciudad del Cusco, paisanaje de españoles y mestizos, religiosos de todas las que contiene dicha ciudad, clérigos y demás personas distinguidas que hayan contraído amistad con la gente peruana concurren en la distinguida empresa que hago favorable al bien común de este reino por constarme las hostilidades y vejámenes que se experimenta de toda gente europea, quienes sin temor a la majestad divina ni menos obedecer las Reales Cédulas de número, natural Señor, enteramente han preparado los límites de la paz y quietud de nuestras tierras haciendo vejámenes y agravios, aprovechándose del bien común dejando aun perecer a sus nativos. Y como cada de por sí tiene experimentado el riguroso trato europeo, en esta virtud han de concurrir sin excepción de penas a fortalecer la mía, desamparando totalmente a los chapetones y aunque sean esclavos a sus amos con aditamento de que quedarán libres de la servidumbre y esclavitud en que estaban y faltando a la ejecución de lo que aquí se promulga, experimentarán los contraventores el rigor más severo a causa de su desidia, indefectiblemente sean clérigos, frailes o de otra cualquier calidad y carácter. Y para que ninguno alegue ignorancia, mando se fijen estos carteles en los lugares públicos de dicha ciudad. Es fecho en el Santuario de Tungasuca, provincia de Tinta en 16 de noviembre de 1780. José Tupa Amaru Inca
3.-  Alberto Flores Galindo. Compilador. Tomo II. Independencia y revolución (1780-1840). Heraclio Bonilla. Independencia y revolución. Pág. 271. Instituto Nacional de Cultura. El libro popular. 1987, Lima.
4.-  Alberto Flores Galindo. Compilador. Tomo I. Independencia y revolución (1780-1840). La crisis de la independencia: El Perú y Latinoamérica. Pág. 15. Instituto Nacional de Cultura. El libro popular. 1987, Lima.      
5.- Javier Diez Canseco. Refundar la política. La República. Lunes, 14 de septiembre de 2009. 
6.- Mario Bunge. La filosofía está herida, no ha muerto. Tendencias. Entrevista 21. Sábado 26 de abril del 2003.  Internet. 

martes, 29 de abril de 2014

VARIANTES DEL CASTELLANO EN EL PERÚ





El castellano, más propiamente idioma español, se habla en el Perú desde El ataque e invasión del imperio hispánico al Perú, tal como titula un libro de Virgilio Roel Pineda. 1 Lo que nos exime de explicar un suceso cruel, inhumano y traumático que no ha sido debidamente debatido. Es decir, desde desde 1532 hablamos compulsivamente español con sus respectivas variedades dialectales. Ahora, se trata de una población compuesta de 26 millones 152 mil 665 habitantes según el INEI,  2  de la cual habla español el 83,92, quechua 13,21; aymara y 1,76; lenguas aborígenes 0,91 %. El español de la invasión hispana tenía componentes de los dialectos extremeño, andaluz, canario, además del castellano.
    El castellano era hablado por funcionarios españoles y mestizos, pero con el correr del tiempo y la historia, el español se convirtió en el idioma de la cultura dominante. En cambio el quechua, jaqaru, aymara y lenguas de los pueblos de la Amazonía, en idiomas cautivos y dominados. En el siglo XXI, el español que se habla en el Perú difiere del español que se habla en España, debido a las variantes cuyas vertientes son el español peruano andino,  ribereño, andino-ribereño o neolimeño, amazónico, ecuatorial y español ecuatorial o colombiano-ecuatoriano, chocoano o costeño.
    Durante el siglo XX se produjo un gran movimiento de orden cultural e ideológico, para que las comunidades campesinas quechuas y aymaras, tuvieran acceso a la educación oficial. Pero más específicamente a fin de que los niños a través de la escuela oficial, aprendieran a leer, escribir y hablar  español y no fueran discriminados ni expoliados como sus padres y abuelos. Ese hecho produjo la creación de sistemas de grafías con el uso de la gramática española, hasta que finalmente se optó el sistema de escritura del Sistema Fonémico Universal. 3 Así terminó un tiempo de anarquía y ahora escribimos quechua, aymara, jaqaru y lenguas amazónicas con absoluta propiedad, libertad e independencia.
    En lo que se refiere al español que se habla en el Perú, en 1978 el maestro Alberto Escobar 4 en su precursor libro Variaciones lingüísticas del castellano del Perú, planteó un  “Esquema de zonificación: No obstante el sentido de este último punto, – decía en referencia a su anterior reflexión - quisiéramos explicar que las variedades del tipo 1, castellano andino, cubre aproximadamente la zonificación geográfica siguiente:
A.- Castellano andino propiamente dicho, los valles andinos e interandinos de Norte y Sur, incluyendo por razones migratorias Madre de Dios.
B.- Castellano altiplánico corresponde en sentido lato a Puno.
C.- Variedad del litoral y Andes Occidentales sureños, se extiende en la superficie de Moquegua y Tacna, más o menos.
    La variedad del tipo 2 ribereño o no andino, tiene por demarcación aproximadamente la siguiente:
a.- El castellano del litoral norteño y central, la franja costanera del Norte hasta Chala, un tanto más, o un tanto menos.
b.- La variedad amazónica comprende la hoya de ese nombre, básicamente Loreto y San Martín y sus prolongaciones en Amazonas y Huánuco.
    A estas alturas del trabajo solo tenemos seguridad de una cosa, aquí se propone una tarea que merece ser perfeccionada y proseguida”. 5  
    En efecto, el español andino se habla a lo largo de la cordillera de los Andes, tanto en ciudades importantes como en pequeños pueblos y el medio rural. Tiene la influencia del quechua y en el altiplano del Collao, el aymara. Desde los predios de la lingüística, se trata de una variación dialectal debido a la concurrencia de la memoria histórica, geografía física como sucesos socio culturales, y diferencias fonológicas que se nota en la segunda persona. Por eso, es explicable el leísmo / loísmo / laísmo que aparece en la construcción de expresiones interrogativas,  cuando emergen las diferencias léxicas. Por ejemplo: ¿Qué diciendo habrá venido? (Se usa el verbo al final de la frase). En vez de decir: ¿Por qué razones habría venido?
    El quechua y aymara solo tienen tres vocales que son a-i-u. En cambio el español tiene cinco. La construcción gramatical de una expresión lógica en español es sujeto-verbo-complemento. En cambio en quechua y aymara: sujeto-complemento-verbo. Es así como se explica la diglosia en lugares donde se hablan además varias lengua originarias como en Puno. La diglosia viene a ser la expresión en español con las tres vocales o de acuerdo a la construcción semántica de los idiomas andinos. En el aspecto fonológico aparece un tiempo lento y ritmo característico con acentuación grave y asibilamiento. La pronunciación es concomitante al quechua y aymara, en el aspecto morfosintáctico se produce la confusión y unificación del género y número, se abusa de los diminutivos –ito –ita. Se duplican los posesivos, hay ausencia de artículos o su empleo es redundante, se usa la preposición ‘en’ frente a  adverbios locativos, como “nomás” y “pues” luego del verbo, entre otras características.
     En el año 2003, Rodolfo Cerrón-Palomino advirtió que: “Hay variantes lingüísticas en el país, especialmente en la región andina, que a simple vista podrán ser –de hecho lo son –considerados como dialectos del español peruano. Sin embargo, miradas con más detenimiento, más bien parecen ser formas que reúnen características de verdaderas variedades criollas o cuasi criollas. En efecto, si bien el léxico de dichas hablas proviene del español a excepción de los préstamos quechua comunes, su sintaxis es, por lo contario, francamente quechua: de allí un acento peculiar, considerarlos como “español” sería un grave error, pues les estaríamos desconociendo su propia gramática, es decir, su propia organización interna” 6
    El sociolecto andino viene a ser una variación lingüística social con la concurrencia de las culturas quechua y aymara, está supeditada a la participación de hablantes ya sean aymaras, quechuas o mestizos. El registro corresponde a las diferencias de usos lingüísticos según el lugar donde se hable quechua, aymara y español. De modo que tampoco hay un solo español andino-altiplánico, sino varía según la clase social, formas de trabajo, factores sociales y económicos de los actores.
    Como no hay idiomas y culturas que no se renueven porque todo está en movimiento y el desplazamiento es continuo; los cambios lingüísticos, restructuración, asimilación y préstamos ocurren permanentemente. La variación sociolingüística se produce con más fuerza en la fonología. Sin embargo, las continuas innovaciones lingüísticas, dependen de la concurrencia de la forma de hablar de quienes tienen acceso a la cibernética, circuitos de comercio, rutas de turismo y medios de comunicación. Los centros de estudios, núcleos de trabajo, profesiones y ciudades producen términos y expresiones que son asimilados pueden quedarse un tiempo hasta que hayan cumplido su objetivo: comunicar.    
    Como afirma Anna María Escobar: “La lengua es siempre sincrónica en el sentido de que funciona sincrónicamente, o sea, en el sentido de que se halla siempre sincronizada con sus hablantes, coincidiendo su historicidad con la de ellos... [El] sistema es en sí inmutable en el sentido de que no tiene en sí mismo la causa del cambio ni se desarrolla de por sí: el sistema no evoluciona, sino que se hace por los hablantes, de acuerdo con sus necesidades expresivas... [La] lengua cambia sin cesar, pero el cambio no la destruye y no la afecta en su ser lengua, que se mantiene siempre intacto. Ello sin embargo, no significa que el ser sistema sea independiente del cambio, sino todo lo contrario... el cambio en la lengua no es ‘alteración’ o ‘deterioro’... sino reconstrucción, renovación del sistema, asegura su continuidad y su funcionamiento”. 7 
    De modo que bien podríamos decir: ahora se habla aymarañol y quechuañol, pero también castillanumara y castillanuschua, a esas variantes dialectales desde la academia se les conoce como español andino. Los aportes desde Alberto Escolar hasta Alfredo Torero, para mencionar solo dos nombres importantes, han sido valiosos. Sin embargo, no es posible entender en su real dimensión y riqueza expresiva al aymarañol, (español andino altiplánico) ni al quechuañol, sino se tiene en cuenta las características lingüísticas del aymara y el quechua. Se trata de idiomas cuya categorización de la morfología tipológica se caracterizan por ser fusionantes y aglutinantes.  
     La más alta expresión del uso del quechuañol es la Nueva crónica y buen gobierno de Huaman Poma de Ayala. Pero el desarrollo del quechuañol y aymarañol en la Literatura Latinoamericana está El pez de oro de Gamaliel Churata. Ese libro demuestra no solo la magia del lenguaje, la riqueza expresiva literaria y evolución dialéctica del español andino, sino que está escrito desde la cosmopercepción, 8 la jaqisofía y runasofía. 9 Menos mal que Churata ya no es un desconocido, sino uno de los más grandes escritores del siglo XX en América Latina. 
      

            EL CASTELLANO Y EL NIÑU MANUYLITU  10

    Una tarde de un domingo cuando regresábamos de Cojata 11 a la hacienda Ch’axaña, 12 donde mi padre trabajaba, encontramos a comuneros visiblemente mareados que se disponían ahorcar a un abigeo. Tenía una soga en el cuello, las manos y pies sujetados con lazos. Como mi padre hablaba aymara y reconoció que eran pastores cordilleranos, 13 les preguntó qué había sucedido.
     - No te hemos llamado. No te metas - dijo el que parecía dirigir el inminente ahorcamiento.
     - Yo lo conozco a quien van a matar. Si ha cometido algún delito, vamos a entregarlo a las autoridades – respondió – mi padre.
    - Sigue tu camino si no quieres que te pase lo mismo – intervino - un joven.
    Todos los comuneros agarraron piedras esperando que alguien arrojara la primera para seguir los otros.
    En eso mi padre se dirigió al anciano que estaba sentado y vestido con un poncho wayruru, 14 cuyo color y flores en el sombrero significa que es una autoridad comunal.
-         Jach’a suma marani, jumampiwa parlaña munta.
    (Quiero hablar contigo, tú eres autoridad grande y respetada).
     El marani 15 levantó la mano derecha y los comuneros soltaron las piedras. Se paró, caminó con dificultad porque además de jorobado, era rengo.
-         ¿Kunatakiwa jawsista? Jumaxa mä misti q’arakitawa.  
     (¿Para qué me llamas? – dijo. Tú no eres más que un mestizo expoliador).
     Mi padre lo saludó y le alcanzó una bolsita tejida llena de coca fresca aromática de Pelechuco 16  para que se sirviera. Luego le hizo ver que había mucha gente mirando desde lejos y los culpables irían a la cárcel por lo menos quince años por ajusticiar al abigeo. Solo después de hablar con evidente consideración y respeto, le preguntó:
-         ¿Kamacharaki? ¿Kunata aka wayna jiwayaña munapta?
        ¿Qué ha pasado? ¿Por qué quieren matar a este joven?
      El marani respondió que era un acuerdo, que en la última visita a la capilla de la comunidad, el cura había advertido que si alguien moría, sin pedir perdón con cinco palabras en castellano, pagaría una fuerte multa y además iría a quemarse al infierno.
          -  Pero, ¿qué tiene hacer este joven en eso? ¿Por qué tienen que matarlo? – preguntó mi padre.
         -  Como sabe castellano, vamos a cambiarle el alma por el del comunero agonizante y así se presentará ante el Padre creador – 17  respondió el marani.
     Mi padre le dijo en aymara: ¡Mentira!, el Padre creador habla más aymara que castellano, los mistis 18 hemos llegado recién, en cambio ustedes están aquí desde antes que los españoles trajeran al Niño Manuylitu.
        El marani habló con los comuneros y dejaron libre al joven que estaba a punto de ceder el alma a otra persona solo porque hablaba castellano. 
            


Nota adicional:
Características lingüísticas del aymara:
1.- Es gutural debido a que posee cuatro sonidos posvelares (q, qh, q’, x), recursos que no hay en español.  2.- Sufijante, cuando varios elementos con significado se unen para formar una sola palabra. Por ejemplo: warmijampikuska: juntamente con mi mujer.  
3.- Aglutinante, debido a que varios elementos con significado se van juntando para formar una sola palabra. Por ejemplo: tantasipxaniñaniwa: vamos a reunirnos todos, pero cuyo contenido semántico dice mucho más. Una sola palabra en aymara puede significar más que en español. 4.- Trivocálico. El quechua y el aymara fonológicamente tienen solo tres vocales cardinales: a, i, u, pero fonéticamente más de diez, dependiendo si se pueden pronunciar más cerradas o abiertas debido a las consonantes vecinas. Sin embargo, el significado no cambia careciendo de valor fonológico. En la pronunciación es más notorio cuando las vocales cerradas como i – u se anteponen o posponen a las consonantes posvelares. Estas son pronunciadas de modo más abierto y de modo condicional.  5.- Tiene consonantes oclusivas, aspiradas y glotizadas. Las aspiradas se  refieren a la aspiración del aire en la pronunciación, mientras que la glotilización consiste en cerrar el paso del aire en forma momentánea en la calidad bucal. 6.- El acento aymara es prosódico y fijo en la penúltima vocal de la palabra, resultando así que las palabras son generalmente llanas o paraxítonas. 7.- Es polisémico debido a que una palabra puede tener varios significados. Las metáforas y la construcción de la ficción son maravillosas, acorde a la cultura y cosmopercepción aymara. 8.-  Los verbos “tener, ser y estar”, se expresan mediante sufijos aymaras y de ninguna manera valen de modo independiente. 8.-  Los verbos “tener, ser y estar”, se expresan mediante sufijos aymaras y de ninguna manera valen de modo independiente. 9.- La estructura básica de la oración se escribe así: Sujeto-complemento-verbo. En cambio en español: Sujeto-verbo-complemento.10.- Las oraciones pueden estar marcadas solo por sufijos oracionales, aunque no esté presente el verbo. 11.- Los artículos determinados, como las preposiciones y conjunciones, resultan elementos aparte como en el español, pero se expresan por medio de morfemas o sufijo que se adiciona a las palabras.

1.- Virgilio Roel Pineda. Se formó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,  como economista, contador público, doctor en Ciencias Económicas. Fue funcionario en centros de formación universitaria en su universidad. Fue profesor emérito en la Universidad San Luis Gonzaga de Ica, en la Universidad Técnica del Altiplano. Falleció en Lima, el 27 de junio de 2013. Fue coordinador del Movimiento Indio Peruano. Ha publicado más de cincuenta y cuatro libros  sobre temas económicos, políticos, sociales, históricos y militares. Desde “El sendero de un pueblo” 1955, “Problemas de la Economía Peruana” 1959, “Historia Social y Económica de la Colonia”, 1970, “Los Libertadores” 1971, hasta “Cultura Peruana e Historia de los Incas” 2001, “La crisis general de la Globalización”, 2006. En su mayoría de sus libros descartan repetir las tesis y argumentos de la historia oficial.
2.- Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), se trata de un organismo constitucional autónomo. Tiene a su cargo dirigir los sistemas nacionales de estadística y de informática del país, como también de los censos de población, de vivienda, de empresas, agrarios y universitarios. Dirige Sistemas Nacionales de Estadística e Informática.
3.-Alfabeto fonémico universal. En resumen viene a constituir un sistema de notación fonética, cuyo fin consiste en dotar de modo preciso, regularizar,   y único la representación de los sonidos de cualquier lenguaje oral. Este hecho ha facilitado que los lingüistas, logopedas y terapeutas, docentes de lenguas extranjeras, lexicógrafos y traductores, adapten el sistema para las diferentes lenguas no oficiales. Los símbolos del Alfabeto Fonético Internacional se dividen en tres categorías: letras, indican sonidos “básicos”; diacríticos, especifican esos sonidos y suprasegmentales, indican cualidades tales como velocidad, tono y acentuación. El Alfabeto Fonémico Universal que tiene las mismas características fundamenta ha sido importante para escritura de las lenguas originarias. 
Alfabeto Fonético Internacional. En resumen viene a constituir un sistema de notación fonética, cuyo fin consiste en dotar de modo preciso, regularizar,   y único la representación de los sonidos de cualquier lenguaje oral. Este hecho ha facilitado que los lingüistas, logopedas y terapeutas, docentes de lenguas extranjeras, lexicógrafos y traductores, adapten el sistema para las diferentes lenguas no oficiales. Los símbolos del Alfabeto Fonético Internacional se dividen en tres categorías: letras, indican sonidos “básicos”; diacríticos, especifican esos sonidos y suprasegmentales, indican cualidades tales como velocidad, tono y acentuación. El Alfabeto Fonémico Universal tiene las mismas características fundamentales. Ha sido importante la adopción de este sistema para escritura de las lenguas originarias. 
4.- Manuel Alberto Escobar Sambrano (Lima 23/11/1929 - Framingham 2000). Poeta,  crítico literario, filólogo, lingüista, docente peruano. Estudió en el colegio italiano-peruano Antonio Raimondi y en la Universidad de San Marcos, en la Facultad de Letras. Luego una especialización de filología románica en la Universidad de Florencia y filológica en la Universidad de Madrid  así como en la de Universidad de Múnich, donde se doctoró en 1958. En 1958 empezó a trabajar en San Marcos como profesar en las cátedras de Introducción a la Filología Románica, Interpretación de Textos Literarios, Teoría y Análisis Lingüísticos. Es el fundador del CILA, impulsó estudios sobre lenguas diversas y dirigió dicho centro. Fue decana de la Facultad de Letras, virrector de San Marcos, fue declarado profesor emérito. Obras publicadas: 1958, Cuentos peruanos contemporáneos.  1960, La narración en el Perú.  1964, Prólogo y Bibliografía complementaria a la versión en español de "Lenguaje" de Leonard Bloomfield. 1965, Patio de Letras (Primera Edición). 1970, La partida inconclusa. 1972, Patio de Letras. 1972, Lenguaje y discriminación social en América Latina. 1972, Cómo leer a Vallejo. 1972, El reto del multilingüismo en el Perú. 1973, Antología de la poesía peruana (2 volúmenes). 1975, Escobar, Alberto, José Matos Mar y Giogio Alberti.  Perú: ¿país bilingüe? 1978, Variaciones sociolingüísticas del castellano en el Perú. 1984, Arguedas o la utopía de la lengua. 1986, II Antología General de la Prosa en el Perú: Del siglo XVIII al XIX. Lima. 1993, La serpiente de oro o el río de la vida. 1995, Patio de Letras 3 (Tercera Edición).  1996, En pocas palabras. 1997, Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma. 1999, Patio de Letras.
5.-  Alberto Escobar. Variaciones lingüísticas del castellano del Perú. Págs. 58-59. Talleres Industrial Gráfica, Lima, 1978.
6.- Rodolfo Cerrón Palomino. Castellano andino. Aspectos sociolingüísticos, pedagogía y gramaticales. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Pág. 26, 2003. Lima.    
7.- Contacto social y lingüística. Biblioteca Digital Andina. Obra suministrada por la Pontificia Universidad Católica del Perú.  
8.- Cosmopercepción. Usamos esta palabra que expresa mucho más de la que deriva: cosmovisión.  
9.- Jaqisofía y runasofía. Los términos jaqi y runa proceden del aymara y el  quechua que significan: ser humano. Son préstamos de la palabra filosofía.  
10.-  Niñu manuylitu. Nombre del niño Jesús en español andino altiplánico. Los comuneros pastores aymaras de Cojata (Provincia de Huancané, departamento del Puno), acostumbraban sacar al niño Jesús del templo en los primeros días de diciembre, para llevarlo a las cabañas (antes a las haciendas) y rendirle pleitesía, hacer fiestas y bailar. Luego, el 24 llevarlo a Cojata y después de la misa del 25 bailar por todo el pueblo.      
11.- Cojata. Distrito de la provincia de Huancané.
12- Ch’axana. Exhacienda de propiedad de la familia Cordero.
13.- Cordilleranos. Se llama así a los comuneros que viven al pie de la cordillera, crían alpacas.
14.- Wayruru.- Semilla cuyo color es negro y rojo, un poncho wayruru es usado generalmente por una autoridad de la comunidad.
15.- Marani. Autoridad comunal democráticamente elegida, para que se encargue de vigilar la abundancia de cosechas y procreación de animales.  
16.- Pelechuco. Pueblo ubicado  en el Departamento de La Paz en Bolivia, sede la municipalidad de Pelechuco, la segunda sección municipal de la provincia Franz Tamayo. La coca de Pelechuco era muy apreciada para el chajcheo de parte de los pastores de la cordillera. Llegaban a Cojata los días domingo muchos comerciantes y personas dedicadas al canje de coca por productos de la zona: carne, lana sebo, menudencias, chalo, etc. Etc. Esa coca era dulce, fresca, aromática con hojas enteras.
17.- Padre creador. De acuerdo a la cosmopercepción aymara, el Padre creador del universo y la vida es el apu qullana. La palabra Dios es un préstamo del español. 
18.- Mistis. Palabra que resulta de un préstamo del español, significa mestizo.