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martes, 7 de mayo de 2013

UNA MIRADA A “ROTASIÓN DE LAS ELIPSIS Y OTROS CONTRAENSAYOS



Escribe:Feliciano Padilla
Este libro titulado “Rotasión de las elipsis y otros contraensayos” de la autoría de nuestro apreciado escritor José Luis Ayala contiene cuatro libros, todos ellos signados por una posición crítica y confrontacional contra el proceso de colonización cultural y mental que vivimos los peruanos desde el primer día de la invasión española hasta nuestros días. Por tanto, se trata de un conjunto de discursos que construyen un gran hipertexto orientado a hacernos conocer la forma cómo se ha producido y se produce este fenómeno de la colonización mental.
Para explicar de manera didáctica este discurso descolonizador voy a tomar dos vertientes: La primera, ideológico-política y; la segunda, de carácter lingüístico.
Como dice Ayala es cierto que el proceso de colonización cultural se da en el Perú desde la llegada de Francisco Pizarro, el cura Valverde  y toda la pandilla de aventureros que arribaron con el fin de conquistar y colonizar estas tierras y las gentes cultas que la habitaban en favor del Rey de España. El etnocidio y genocidio que se cometieron en contra de nuestros ancestros fue realmente trágico y fatal para las poblaciones originarias de América. Luego, la superposición de la cultura occidental sobre la cultura originaria fue un fenómeno que se logró en un proceso largo y sangriento que no hay necesidad de repetir en este momento. Los criollos, hijos de aquellos primeros españoles fundaron la República y la colonización fue aún más sistemática, más compulsiva, más contundente porque se usó principalmente a la “Escuela” como el principal instrumento colonizador y enajenante de la población peruana. 
Un balance de la primera década del siglo XXI  nos muestra que este proceso ha cambiado de forma, pero, no de contenido. Sus mecanismos son más versátiles y la carga ideológica de sus manifestaciones más sutiles, dando la impresión de que todo está bien, de que hay guardianes democráticos y liberales que cuidan el bienestar material y espiritual de la humanidad.
Aquí es necesario recordar brevemente los antecedentes y episodios históricos ocurridos en los últimos tiempos, tales como el proceso de la globalización.  Para muchos investigadores la globalización es sinónimo de homogeneidad o uniformidad de un  fenómeno que integra la economía, la sociedad, la política, la cultura y la educación para beneficio de todos los que quieran lograr desarrollo y progreso personal.
Lo diré rápidamente, la globalización es un nuevo instrumento de dominación de los estados Unidos sobre los países del mundo, cuyos factores que motivaron su advenimiento fueron varios. Citamos el factor ideológico que  es el neoliberalismo. A veces se cree que el neoliberalismo es solo una propuesta económica. No, no. Es una ideología que ha cambiado nuestra manera de ser, de pensar y hacer. Fukuyama y otros intelectuales norteamericanos habían vaticinado el fin de las ideologías y el fin de la historia; pero, no el fin del neoliberalismo que funcionaba y funciona  en el mundo como una ideología única y válida para todos los problemas convirtiéndose en un fundamentalismo barato al negar la existencia de otras alternativas como las que corresponden al socialismo, a la socialdemocracia, al socialcristianismo, al social-andinismo, etc. Pero el neoliberalismo trae consigo al mercado como al Dios supremo que lo decide todo: la economía, la política, la educación, la filosofía, la cultura, los gustos literarios y artísticos, etcétera, a través de la educación, la radio, los periódicos y la televisión. En lo económico impone la desrregulación de los precios, las privatizaciones, la apertura a las inversiones extranjeras sin cobro de aranceles y mínimas cuotas de tributación, la flexibilidad laboral que pone en peligro la estabilidad de los trabajadores y la reforma del Estado que cada vez debe ser más pequeño, dejando su responsabilidad de la educación, la salud y la infraestructura de las viviendas en manos de transnacionales o capitales privados.
Esta es la razón por qué la educación se ha convertido en el Perú en una mercancía que se compra y se vende, no solamente la educación básica, sino la educación universitaria tanto a nivel de pre y post grado. Y no se trata de una mercancía de valor sino de una baratija que sirve para las calificaciones formales que se hacen en  las instituciones, pero que no se demuestra en el desempeño laboral.
El neoliberalismo ha centrado sus tentáculos en los discursos de colonización a través de su ideología deshumanizante e individualista  y de su filosofía utilitaria que se divulga e impone por medio de los medios de comunicación masiva y de sus modelos pragmáticos. Solo es válido lo que es útil para el mercado y para la perpetuación del orden social establecido. Todo lo demás, la ideología, la filosofía, la educación y la cultura se alinean con ese paradigma de colonización mental que se alimenta de una falacia sutil: “El planeta es una aldea global donde debe formarse el ciudadano universal” Lo que se pretende, en realidad, es borrar de la faz de la Tierra todo rostro y rastro cultural ajeno a Occidente. Nos convierten en consumistas compulsivos de chatarra alimenticia, cultural y artefactos electrónicos.  Ese ha sido el problema que ha llevado a José Luis Ayala a escribir este libro titulado “Rotasión de las elipsis”.
Por otra parte, los constructos colonizantes son discursos. Y el discurso es una forma particular de los actos del habla. Se entiende por discurso tanto una forma específica del uso del lenguaje y una forma determinada de interacción social. Por eso, se configura como una práctica social o de interacción de un grupo social. En todo discurso se distinguen cogniciones, contextos e interacción. Las cogniciones son representaciones mentales compartidas que monitorean la producción e interpretación del discurso. Las representaciones mentales se convierten en modelos de contexto o simplemente contextos a nivel personal. Con los cuales interpretamos y participamos en una interacción lingüística. Estos contextos se forman con los saberes del grupo cultural o social al cual pertenecemos y por la educación; pero, cuando en el ambiente existen elementos de una cultura “dizque” superior, que son difundidos e impuestos en nosotros tanto por la educación como por los medios masivos de comunicación, existe un sesgo nocivo en nuestra mente o en nuestros modelos mentales, en tanto que los discursos reproducen saberes y conocimientos aceptados como ciertos por los miembros del grupo.
El discurso ayaliano en este libro está escrito fuera del canon y contra el canon. Hay en el libro algunos conceptos expresados rápidamente, como tropezándose unos con otros; pero, siguen la misma orientación: explicar la colonización mental de que somos víctimas.

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