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martes, 31 de enero de 2017

LOS JÓVENES Y NECESIDAD DE NUEVOS LÍDERES





No hay una sola clase de jóvenes en el Perú, generalizar resulta un error sociológico como histórico. El nuevo lenguaje impuesto desde los poderes fácticos, los clasifica por segmentos, de modo que A, B, C, resulta una equivocada manera de leer la realidad en materia laboral. Esta sospechosa como mañosa clasificación, sin embargo está diseñada para negar derechos laborales y tergiversar una lectura sociológica correcta. En el fondo, se trata de “crear” una interpretación inadecuada para convencer que la sociedad que no está dividida en clases sociales, sino en fracciones, parcelas, trozos que no pueden unirse, que cada segmento tiene sus propios intereses, clases de trabajo y nada los puede unir para derrotar a la nueva forma de acumulación de capital.     

    Hablar de segmentos es uso de un lenguaje sociológico inadecuado, falso, engañoso, simulado, inexacto, incorrecto, mentiroso, adulterado, ficticio e inauténtico. Tiene como finalidad formar una falsa conciencia social, está destinado a persuadir que cada segmento tiene distintos intereses. En consecuencia, resulta imposible que se unan debido a la enorme distancia que hay entre ellos. En otras palabras, los jóvenes no pueden converger en organizaciones sociales ni políticas en defensa por ejemplo de un salario justo. Menos fundar movimientos políticos en nombre de los nuevos asalariados urbanos explotados.

    Entonces, al amparo de un concepto tramposo que los desideologiza, de leyes laborales que no se cumplen, de trabajos precarios y temporales, resultan los nuevos desamparados que trabajan con salarios muy por debajo del sueldo mínimo. Y no tienen dónde acudir ni a quién quejarse, si forman un sindicato y presentan un pliego de reclamos, son inmediatamente despedidos, marcados como elementos disociadores. Así, los jóvenes saben que no tendrán un sueldo como  jubilados, una forma digna de sobrevivir, más aun teniendo en cuenta que la vejez es la edad más larga.    

    Una pregunta emerge desde el principio y fondo de la necesidad de escribir con propiedad y limpidez: ¿Tienen derechos laborales los jóvenes? No. Pero sobre todo es preciso responder a una pregunta mucho más grave: ¿Cuántas clases de jóvenes hay entonces en el Perú? Depende de la clase económica que procedan, pero además es preciso tener en cuenta la herencia cultural, origen sociológico, memoria social y formación educativa. El hecho de segmentar, tiene por objeto masificar la mano de obra, el trabajo de los jóvenes para no reconocer derechos labores y que sistemáticamente se les ha negado.
         
     El permanente proceso de desideologización empezó cuando los nuevos científicos sociales se pusieron al servicio del gran capital. Ellos se ocuparon de tergiversar no solo el lenguaje, sino que al optar por una lectura inadecuada, se propusieron dividir en segmentos a las sociedades de trabajadores y eliminar el concepto de clase social. Las nuevas leyes laborales eliminaron el derecho a la libre sindicalización, pliegos de reclamos, vacaciones, etc., etc. Desapareció la palabra nombramiento para dar paso a contratos renovables o no. Tácitamente quedó eliminado el sindicato para designar a esa palabra como subversiva y prohibida.  

        Entonces, el nuevo ciclo económico que los jóvenes viven ahora, resulta una proletarización compulsiva que ha impuesto sus reglas de juego. Así, quienes aceptan trabajar con las normas anti laborales que impone el sistema, se ven obligados aceptar un horario con más de ocho de labor y salarios por debajo de lo mínimo establecido. Las condiciones de trabajo se pactan fuera de la legislación y si los trabajadores siempre eventuales, invocan sus derechos laborales son  inmediatamente despedidos. Las palabras sindicato, vacaciones, utilidades, maternidad, derechos laborales, han sido proscritas, desterradas y terminantemente prohibidas.

     Pero las luchas sociales ni la historia tienen reglas. La sacrificada y continua marcha de la humanidad por la conquista de los derechos de trabajadores y, liberación de los pueblos colonizados no se detiene. La construcción y reconstrucción de la memoria social no tiene tregua, no es fragmentaria ni parcelada, pero sobre todo no tiene marcha hacia atrás. La historia social es un proceso incesante, continuo, dialéctico, indetenible. Es dentro de este concepto que se explica por ejemplo el fenómeno social  que se ha venido a llamar “Rebelión de los Pulpines”. Entre fines del año 2014 y comienzo del 2015, se produjo una gran movilización que inició una distinta época en las luchas sociales. Ese hecho se pareció en parte a la lucha por las ocho horas de trabajo. En enero de 1919 los trabajadores peruanos lograron eliminar las 16 horas de labores, el presidente José Pardo promulgó las leyes referentes a una distinta modalidad de trabajo. Primero los trabajadores textiles salieron a las calles, décadas después los “Pulpines” lograron detener una ley atentatoria contra sus derechos y empleo juvenil. El Congreso se vio en la necesidad de derogar una norma claramente establecida por los poderes económicos en complicidad de Ollanta Humala.

    Este hecho no ha merecido todavía un estudio analítico para explicar cómo es que los jóvenes lograron realizar una enorme movilización social. Despertar la conciencia de un pueblo avallado por la coloniedad, la represión y pobreza generalizada. Sin duda se valieron se las redes sociales, del sistema de comunicación virtual y atacaron el centro neurálgico prisionero de los poderes fácticos: el Congreso de la República. Nunca imaginaron los lobies que “Los Pulpines” de pronto emergerían  especialmente de las universidades públicas, estudiantes de ciencias sociales y quienes tienen una clara conciencia de trabajadores explotados. Ollanta Humala y sus amigos empresarios se vieron en la necesidad de aceptar una realidad que no imaginaron. ¿Cuántos habrán perdido?  Seguramente nunca se sabrá. Esta clase de favores, de leyes se pagan por adelantado, nada es gratuito.

    ¿Los llamados “Pulpines” fueron impulsados por una ideología concreta? No. Tampoco había necesidad de una doctrina ni credo político. Nunca como entonces se demostró que los partidos políticos habían desaparecido del escenario, que era necesario un nuevo lenguaje y una distinta forma de agrupar a los jóvenes. Y obtuvieron un logro concreto, detuvieron la irracionalidad y prepotencia de los poderes ejecutivo y legislativo, atenazados por los lobies. Los jóvenes revelaron tener una clara conciencia de trabajadores explotados y en sus análisis demostraron, tener una conciencia construida desde la nueva realidad, tanto nacional como desde el contexto internacional.

    No faltaron sin embargo, analistas sociales que señalaron el ocaso de un Estado colonial y los albores de una distinta forma de hacer política, nada de eso ocurrió. Se pudo comprobar que los partidos políticos no entendían a los “Pulpines”, pero tampoco los admitirían como militantes. Ellos no tenían interés de convertirse en parte de un partido. Sin embargo, no han surgido nuevos líderes juveniles, alguien que sea una referencia para formar un nuevo partido político capaz de hacer que la historia cambie de rumbo. No obstante, es evidente que dentro de ellos se forman los nuevos protagonistas que emergerán, cuando se discuta un tema como es el Bicentenario de la Independencia Nacional.

    Toda movilización social es una lección de historia. Demuestra que la juventud siempre ha sido y será el impulso vital que hace posible los cambios y conquistas sociales. Por lo general, los jóvenes son idealistas y algunos están dispuestos a inmolarse en nombre de una ideología revolucionaria. La historia sigue su curso indetenible, se abre paso a través del tiempo y leyes represivas. Bien podríamos decir entonces, Francis Fukumaya ha muerto y quienes creyeron en él se niegan enterrarlo. Su cadáver se pude públicamente en una universidad donde todavía dicta clases y, repite más de lo mismo. Hegel ha sido derrotado, en cambio Heráclito de Éfeso goza de buena salud.                                               

HUANCHO LIMA EN LA UNIVERSIDAD DE CHICAGO





El expediente judicial correspondiente a Huancho Lima, según el argot judicial de la época, “tenía cuatro cuerpos”, debidamente cosidos con pabilo grueso. Durante muchos años del siglo pasado, permaneció en la Notaría Pública de Luis Jiménez en Huancané. Según testimonios de mi padre Juan Luis Ayala Loayza, Abel Durand Lanza, Julio y Vicente Mendoza Díaz, cada “cuerpo” tenía trescientas hojas escritas a máquina como a puño y letra. Se trataba entonces de un total de más de mil doscientas páginas. Sin embargo, en una última entrevista que tuve con Julio Mendoza Díaz, dos días antes de su muerte, me aseguró que había copias de algunos escritos y podían ser ubicadas en los archivos de su hermano Vicente Mendoza Díaz.

    Cuando he tratado de tener acceso a los valiosos archivos de Vicente Mendoza Díaz, la respuesta de los hijos ha sido que fueron llevados a Alemania a fin de ser preservados. Ahora resulta casi imposible saber dónde se encuentran. Según uno de los hijos, me hizo saber que se entregaría a un historiador para que se ocupe de trabajar la biografía de Vicente Mendoza Díaz. Naturalmente que además del caso de  Huancho Lima, hay documentos en referencias a las luchas sociales referentes al siglo XX en Puno.

    Cuando empecé a trabajar la biografía de Julio Mendoza Díaz, sucedió que falleció luego de dos días de grabaciones. Parte de ese trabajo aparece en “El presidente Carlos Condorena” (2006), así como en “Mariátegui, los escritores sur andinos y bolivianos” (2009). Primero revisamos su archivo y por esa razón, puedo aseverar que tenía una importante documentación en referencia no solo a Huancho Lima, sino a muchos juicios posteriores, en los que actuó como abogado.  

    Primero Manuel A. Quiroga defendió a Carlos Condorena y luego Julio Mendoza Díaz defendió en varios juicios, después de los acontecimientos del 19 de diciembre de 1923. Todo estaba debidamente clasificado para desarrollar una extensa entrevista, pero sucedió que falleció llevándose a la tumba muchos secretos que sin duda se han perdido para siempre. Sin embargo, su archivo está cago de uno de sus hijos abogado que vive en Huancané. Ese fondo documentario pertenece a la memoria social de un pueblo ejemplar y seguramente está adecuadamente custodiado.

    Sin embargo, a pesar de la represión juridicial después del 19 de diciembre de 1923, muchas personas mayores tanto en Huancané como en Huancho Lima, mantuvieron latente la memoria social, herencia atávica y tradición oral histórica. Ese fue el caso por ejemplo de Mariano Paqo Mamani, quien tuvo la paciencia de grabar para Yaqueline Weller durante tres días en 1968, todo lo que realmente aconteció en 1923. ¿A dónde ha ido a parar ese archivo? “Yaquicha” murió en París hace tres años. Nada se sabe de sus documentos y grabaciones.

    Es necesario aseverar que el juez Vicente Cuentas Zavala y Enrique Gallegos, como juez instructor, quien después de haber sido un hombre de izquierda y protegido de Gamaliel Churata, durante cinco años no notificó a los autores mestizos de Huancané, responsables de saqueos, incendio y robo de ganado de campesinos tanto de Huancho Lima, como de estancias aledañas que apoyaron la gesta histórica. Menos al mayor E.P. Luis Vinatea, quien dirigió la masacre, torturas y asesinatos. Varios hechos que no se conocían han sido rebelados en un libro extraordinario: “Saturnino Corimayhua. Testimonio de lucha de un campesino del siglo XX”. (2015).  Todos estos textos  junto con “Mariano Larico Jujra. Yo fui canillita de José Carlos Mariátegui” (1990), conforman una bibliografía que presenta una visión de los hechos de 1923. 

    Sin embargo, este tema apenas se ha empezado a trabajar. Hace falta que un equipo de científicos sociales se dediquen a buscar otras fuentes inexploradas. Solo así se podrá tener una visión totalizadora de un acontecimiento único en la Historia del Perú. Pero que por su trascendencia se proyecta ahora como un hecho sin precedentes en el desarrollo de historia social de América. Tanto Churata como Huancho Lima, han tenido que esperar muchos años para ser reivindicados y estudiados. Ha valido la pena insistir, no puedo decir que he arado en el mar. 

     En efecto, debido a la generosa invitación de Jorge Coronado, quien dirige los estudios y formación en ciencias sociales para el grado de doctor en ciencias sociales en la Universidad de Chicago, expuse acerca del impacto y desarrollo de la vanguardia en el Perú. Señalé que la más grande sorpresa para Mariátegui en 1923, cuando regresó al Perú, fue que en diciembre de ese año, se produjo la masacre de Huancho Lima a consecuencia de que los campesinos aymaras  fundaron una distinta capital a Lima, la República Aymara del Tawantinsuyo. Mariátegui por esa razón en la revista “Amauta”, creó la sección denominada “Proceso al gamonalismo” y así apareció una denuncia de campesinos presos en la cárcel de Huancané y Puno, Carlos Condorena, encabezó la denuncia. 

    Francamente se trató de una novedad para estudiantes que se interesaron sobre el tema. El apoyo de José Luis Velásquez Garambel fue muy valioso, pues amplió el panorama mencionando actores, intelectuales y dirigentes campesinos para conseguir una educación propia. Creo que la cronivela  Wancho Lima, es el mejor aporte que un escritor puede realizar y, sea estudiado un movimiento social, desde una visión interdisciplinaria, tal como son los estudios universitarios.

     Ahora hay un marcado interés académico para investigar respecto al sistema educativo que adoptó la República del Tahuantinsuyo en 1923. Los testimonios no son muchos, pero es posible aseverar que se trató de una educación descolonizante, libertaria, socialista y comunitaria. El ideólogo fue sin duda Carlos Condorena y quien llevó a la práctica fue Evaristo Corimayhua.Se trata del primer dirigente fusilado en la puerta de la capilla de Huancho Lima por orden de Vinatea.

     El año 2023, se cumplirán cien años de la masacre de Huancho Lima y solo faltan siete. ¿Hay algún proyecto social de parte del Estado Peruano y campesinos  huancheños? No. No hay nada. ¿A qué se debe tanto olvido y desprecio oficial a campesinos aymaras que se rebelaron contra un sistema social injusto? Sin duda a una evidente falta de liderazgo y movilización social. No hay una respuesta contundente ni reclamos adecuados. Los homenajes son importantes pero deben estar acompañados por lo menos de manifiestos y, así se demuestre la capacidad de  reclamos justos como oportunos.

    El gobierno centralista del Perú, cuya cabeza visible es un lobista como P.P.K., cautivo del fujimorismo que lo chantajea y amenaza con censurar a todos los ministros, lo hace para demostrar que tiene fuerza bruta y mayoritaria. El Gobierno Regional de Puno, desgastado como inepto, no será capaz de solucionar los problemas más graves que aqueja a una población hastiada por el desencanto social y pobreza. Entonces, ¿qué hacer frente al panorama desolador? La respuesta es convocar a una movilización social para reclamar los derechos que les asiste a miles de campesinos aymaras desamparados.

    ¿Qué harían Juan Bustamante, Santiago Giraldo, Teodomiro Gutiérrez Cueva, Ezequiel Urviola, Evaristo Corimayhua, Mariano Paqo Mamani y Rita Puma, si estuvieran vivos ahora? Seguramente que encabezarían una gran marcha en defensa de la vida y derechos de miles de quechuas y aymaras. No se quedarían callados y menos inermes frente a una realidad cada vez más grave como insoportable. Todos los pueblos tienen el destino que se merecen. ¿Qué diría Carlos Condorena? Todo indica que el signo de este tiempo es: Unámonos para que no sea derrotada la esperanza, la tarea que nos corresponde es reconstruir el Perú.   (2016)      


lunes, 12 de diciembre de 2016

CRISIS DE LA EDUCACIÓN ¿HASTA CUÁNDO?

Niños campesinos quechuas

                                                               

    Si el Congreso de la República censura o no al ministro de Educación, Jaime Zaavedra, es absolutamente intrascendente, no pasa nada. No cambiará el colonial sistema educativo peruano, ni el informe vergonzante informe PISA contribuirá a mejorar la calidad educativa. Jaime Zaavedra, no conoce nada de educación, por más esfuerzo que haga, no tiene la formación académica necesaria, no es un ideólogo como José Antonio Encinas, un líder como Horacio Zevallos, ni un auténtico maestro peruano como Telésforo Catacora, José Portugal Catacora, Carlos Castillo Ríos, etc., etc. Sin embargo, no tiene culpa que fuera designado otra vez Ministro de Educación. Durante el gobierno de Ollanta Humala, demostró que no estaba capacitado para liderar uno de los ministerios más importantes.
    ¿Fue un error político de parte de P.P.K. que Jaime Zaavedra se quedara? Sí. Pero sucede que ni el mismo P.P.K. entiende nada de educación. Está convencido que no es necesario hacer ninguna reforma. En resumen, un lobista mayor confió en otro lobista tecnócrata para que nada se modificara. Todas las horas perdidas en el debate del Congreso Nacional, debió servir para establecer conceptos básicos para la creación de un sistema educativo peruano. Sin embargo, es mucho pedir a Jaime Zaavedra, al mismo P.P.K y al Congreso Nacional, plagado de ignorantes en política educativa, no se puede exigir se ocupe acerca de la importancia de la educación peruana.
    ¿Quiénes diseñan y supervisan el sistema colonial educativo? Los tecnócratas que trabajan para organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, la UNESCO y la CEPAL. El Banco Mundial se encarga de diseñar el sistema educativo, de acuerdo a los intereses del neoliberalismo, de modo que la educación peruana resulta un experimento que ha fracasado en otros ámbitos. Ese es el tema de fondo que debió haberse encarado en el Congreso Nacional. Pero no, es imposible pedir que la gran mayoría de congresistas conozcan elementales principios de educación. No van a discutir un tema que ignoran.
   El Banco Mundial impone un criterio “educativo” de acuerdo a los intereses de las empresas transnacionales, sobre todo en relación al desarrollo de la economía mundial. Exige, determina criterios en  relación a la globalización sesgada. Tanto P.P.K. como Jaime Zaavedra, saben que se trata de mantener el modelo colonial, la mayoría fujimorista, hace la pantomima de interesarse por la salud de la educación, cuando es una farsa.
   En el letal e impuesto proceso educativo de doctrina neoliberal de mercado, es imposible formar nuevas generaciones con identidad plural, valores humanos y conciencia crítica. Si a un docente peruano se le ocurre discrepar, discutir y señalar las deficiencias en la formación humana de los alumnos, se le margina y finalmente elimina. De modo que resulta peligroso pensar, reflexionar, analizar y escribir textos referidos a la educación peruana.
    El diseño de la desastrosa educación peruana, no prevé la necesidad de una sistemática asimilación de la tecnología actual y menos del conocimiento científico avanzado. No establece una sistemática asimilación de cambios esenciales que se producen en países evidentemente desarrollados. Entonces, la idea consiste en mantener la coloniedad educativa y desinformación en referencia a la necesidad, por ejemplo de transformar las materias primas y exportarlas con valor agregado. Una primera determinación educativa y económica, debería consistir por ejemplo, encargar a la Universidad Nacional de Ingeniería, la transformación de materias primas en condiciones de material para armar vehículos pesados.  
   ¿Qué sucedería si a las universidades nacionales y privadas se les exigiera hacer estudios de suelos, riqueza hídrica, ganadera, minería, etc., etc.? Tendrían que cambiar la currícula y formación profesional de los estudiantes. De modo que no solo tengan información teórica, sino experiencia para asumir futuras responsabilidades. Ese hecho significaría reorientar la formación de los alumnos en la primaria y secundaria.       
    Pero para crear un sistema educativo peruano que responda a la nueva realidad nacional, habría que empezar por modificar la Constitución Política y necesariamente la función de la económica. Es decir, desechar las recetas, injerencia y determinación de organismos internacionales, que hasta ahora han  logrado desarticular, divorciar el conocimiento académico de la realidad. Esa es la razón por la cual los niños que terminan primaria y empiezan secundaria están desorientados. Quienes culminan la secundaria, no saben hacer nada, no tienen un oficio para subsistir. Si ingresan a una universidad, se dan cuenta que no les ha servido mucho diez de años de estudios. 
    Algunas universidades insisten en la especialización de estudiantes. Se trata de una exigencia del mercado y no de un interés académico. Cuanto más sepa un profesional rendirá más para la empresa, en la medida que sea eficaz para la producción y acumulación del capital. En ese círculo cerrado, quienes no tengan una mínima preparación técnica no entran al circuito de rendimiento. Así, los salarios se deprimen más y solo subsisten quienes de alguna manera adquieren conocimientos elementales.
    ¿A qué congresista le hemos escuchado hablar sobre estos temas? A ninguno y menos al ministro de educación Jaime Zaavedra. El problema no es la compra de computadoras y discutir si hay o no actos de corrupción en el Ministerio de Educación. Se trata de hechos evidentes que vienen del gobierno de Humala. Pero no por eso deberían dejar de ser sancionados. A quienes nos interesa la educación del Perú, hemos sufrido una amarga decepción al escuchar a tantos congresistas con un lamentable coeficiente intelectual.
    No obstante, es innegable que la Ley Universitaria, tuvo una marcada presencia fantasmal más allá de las palabras. Los congresistas vinculados a las universidades privadas, se pusieron muy nerviosos: Es que hay el peligro de ser supervisadas y en consecuencia auditadas. La realidad ha demostrado que cuanto más universidades privadas fueron creadas, la formación académica es ahora deplorable. No se necesitaba más universidades, sino centros superiores de alta formación académica.
    Un país que no tiene un sistema educativo propio, que carece de un presupuesto coherente para educar a sus sucesivas generaciones, está destinado a convertirse en un paria y colonia. No hay en el mundo ningún país que haya alcanzado bienestar económico ni cultural colectivo, con las recetas de organismos económicos mundiales. Singapur es un ejemplo de lo que se puede lograr, cuando hay una clase política que no acepta imposiciones ni órdenes impositivas coercitivas.  
   ¿Qué pasaría si el ministro Jaime Zaavedra es censurado? Nada. Sin embargo, P.P.K. se vería más debilitado de lo que ya está y Keiko Fujimori, demostraría que a partir de ahora el tablero político está dominado por ella. No obstante y pese a la coyuntura política, ha quedado pendiente el debate de fondo: La educación peruana. Ese es un desafío que no se puede eludir. Es un tema que atañe y compromete no solo a maestros peruanos de todos los niveles, sino a la sociedad organizada, a los entes que conforman el corpus cultural de la Nación Peruana.
     Las palabras crisis en la educación han recorrido durante más de cien años todas las funciones antieducativas de sucesivos gobiernos, sin que hasta ahora se haya formulado una solución coherente. Aseverar que los maestros peruanos son los peores pagados de América latina, no una exageración. ¿Cuánto gana un maestro jubilado? La miseria de mil soles, promedio. ¿Puede sobrevivir una familia con esa cantidad? No. A Zaavedra no le interesa el dolor humano de quienes entregaron toda la vida para formar nuevas generaciones. Menos a los congresistas que conforman la mayoría fujimorista.             
    ¿A qué se debe que docentes de todos los niveles no hayan escrito últimamente libros de ensayo sobre educación peruana? La respuesta es simple. No hubo una experiencia pedagógica colectiva ni particular para demostrar cómo se debe educar en el Perú? La estandarización de criterios, la ciega obediencia y sumisión ideológica ha hecho mucho daño. Sin embargo, un pueblo que toma conciencia del valor de una educación propia, libertaria, descolonizante y humanista, nunca pierde la esperanza de que esa realidad pueda alguna vez ser revertida.          
        

               DESAGRAVIO AL CONGRESO DE LA REPÚBLICA


Manuel Arturo Odría Amoretti
                                                                                

   Manuel Arturo Odría Amoretti (Tarma, 26 de noviembre de 1896 – Lima, 18 de febrero de 1974), fue un ignaro y obtuso general fascista, cuya dictadura cumplió con retrasar los cambios sociales que el Perú requería en el siglo XX. Durante la dictadura de ocho años se puso al servicio de la política exterior de gobiernos de los Estados Unidos, la oligarquía terrateniente y corrupción oficial generalizada. Reprimió y asesinó a dirigentes sindicales, encarceló a trabajadores y obreros, durante el “Ochenio” del terror, logró desarticular un movimiento social destinado a transformar el Perú.
    Motejó al Partido Aprista Peruano, como organismo internacional destinado a destruir el Perú, así como al Partido Comunista Peruano, declarándolos fuera de ley. Sin embargo, se benefició con los precios de metales frente a conflictos armados ajenos. Con ese dinero construyó Grandes Unidades Escolares, hospitales, sedes de ministerios y conjuntos de viviendas. Con el lema “Hechos y no palabras”, trató de   responder a la diferencia entre ideología y obras materiales.
   Como toda dictadura aliada de la derecha “que nunca muere”, Manuel A. Odría, apoyado por ideólogos oportunistas que nunca faltan, después formó el Partido Unión Odrista y como era previsible formó una alianza natural con el Partido Aprista, después que Haya de la Torre abjuró de sus principios ideológicos. De ese modo quedó consolidada una alianza destinada a cerrar el paso a las nuevas fuerzas políticas que propugnaron por transformar el Perú. Es decir, liquidar la República colonial y convertir al Perú en un Estado moderno, con derechos ciudadanos, libertad de pensamiento y ejercicio pleno de los derechos humanos.       
    Quienes no tienen idea de la dictadura odrista, deberían leer “La gran persecución” de Armando Villanueva hasta “Usted fue aprista” de Nelson Manrique. La bibliografía sobre este tema pasa por “Historia de la corrupción en el Perú” por Alfonso Quiroz, “Intervención de los Estados Unidos en el Perú” de Silvio Rendón Vásquez. Es imprescindible “La sublevación aprista del 48. Tragedia de un pueblo y un partido”, del mayor Víctor Villanueva, se refiere a las ejecuciones y consecuencias del levantamiento aprista del 3 de octubre de 1948.
    Pero, ¿qué se puede esperar de quienes no conocen la verdad de una dictadura que hizo tanto daño al Perú? ¿Acaso no hay gente que apoyó la dictadura de Fujimori? ¿Cómo se explica que haya un partido liderado por su hija que nunca diseñó la ideología de la cleptocracia que lidera.  ¿Cuál es la respuesta? No hay otra alternativa que realizar un desagravio al Congreso de la República, allí está la presencia y espíritu ejemplar de Miguel Grau. No importa que ahora esté copado por una mayoría de oportunistas y tránsfugas desideologizados. No decir nada es convertirse en cómplice de un hecho agraviante a la inteligencia, a la cultura y a la historia.
     Un homenaje al dictador Manuel A. Odría en el Congreso, es ofensivo a la memoria social, a la historia esencial del Perú y a nuestra dignidad por todos los siglos. Solo quienes no entienden la inteligencia, dignidad humana y valores cívicos, pueden auspiciar esta clase de agravios que hiere profundamente el derecho a construir una sociedad democrática, plural y con justicia social.      
    Es tan ofensivo como si alguna vez se rindiera homenajes a criminales en  parlamentos donde se discute la vida democrática de los pueblos de América. Es como si se celebrara la nefasta presencia de asesinos como el general Maximiliano Hernández Martínez, presidente de facto de El Salvador, quien gobernó hasta 1944 y asesinó a 20,000 personas. Igual, que se rindiera homenaje al general Anastasio Somoza, dictador de  Nicaragua que implantó la más cruenta y salvaje represión. Al general Juan Vicente Gómez, dictador de Venezuela, quien dispuso la más sangrienta represión contra estudiantes. A la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, que ordenó torturar y matar a miles de campesinos.
   ¿Alguna vez se rendirá homenaje a la dictadura de Fulgencio Batista en Cuba? No, nunca, jamás. ¿A quién se le ocurriría organizar un homenaje a Leónidas Trujillo en República Dominicana? A nadie. ¿Un homenaje al general Leopoldo Galtieri, celebrando la desastrosa guerra de Argentina contra la Gran Bretaña por las islas Malvinas? Al general Juan Melgar Castro, dictador hondureño. Al general Efraín Ríos Montt, dictador de Guatemala que desapareció a centenares de ciudadanos mayas. Al general Manuel Noriega, derrocado en diciembre de 1989, luego de haber sido aliado de los Estados Unidos y ser “Nuestro hombre en Panamá”.
   ¿Habrá un homenaje al general Policarpo Paz García, dictador de Honduras? Imposible, corrupto desde el poder, responsable de la más cruenta represión ciudadana. Al general Guillermo Rodríguez, golpista contra un gobierno democrático del Ecuador. Al general Hugo Banzer Suárez, dictador de Bolivia, cuya influencia fue nefasta en América Latina. Banzer cobijó al criminal de guerra nazi Klaus Barbie, "El carnicero de Lyon”. Al general Roberto Viola, enjuiciado en Argentina por delitos contra los derechos humanos. El general Jorge Rafael Videla implementó la guerra sucia en Argentina, en el golpe de Videla desaparecieron 15.000 personas.
   El dictador paraguayo general Alfredo Stroessner, cobijó a nazis. El general Augusto Pinochet, fascista y autócrata es el responsable del asesinato de Salvador Allende. A nadie se le ocurrirá en el futuro rendir homenaje al general  Remigio Morales Bermúdez, requisitoriado por la justicia internacional. Menos al ponja Alberto Kenya Fujimori Fujimori. Uno de los dictadores más corruptos de América Latina, clasificado entre los diez más grandes ladrones del mundo, según un trabajo de investigación de The New York Times.
    Solo al congresista fascista José Mario Canzio Álvarez, se le puede ocurrir semejante despropósito ofensivo. Y solo en el Perú puede ocurrir un grave hecho de esta naturaleza. ¿Por qué? La respuesta es, porque nos han secuestrado la memoria crítica, el sistema educativo tergiversa los valores y la verdad histórica. Pero,  ¿dónde están los historiadores? ¿Por qué se callan? Cuando no protestan por estos hechos graves como el homenaje al dictador Odría, se convierten en cómplices.    


miércoles, 7 de diciembre de 2016

CONVOCATORIA: MINISTRO DE EDUCACIÓN DEL PERÚ




Vista la evidente incomodidad, molestia, desagrado, fastidio y disgusto del actual señor Ministro de Educación, que es sin duda un calificado experto en economía, comercio, lobbies y finanzas. Pero que ha sido tildado de desconocer una adecuada planificación y ejecución de un sistema educativo peruano por varios miembros del Congreso Nacional, por lo que es posible sea censurado o no. Se pone en conocimiento de docentes interesados en actividad, cesantes y jubilados, que se ha visto por conveniente convocar la participación de educadores, intelectuales e investigadores sociales, que posean méritos para ocupar la plaza de Ministro de Educación del Perú.

El primer requisito fundamental consiste en que deberá proponer un nuevo sistema educativo peruano para el siglo XXI, de acuerdo a la realidad social, política, económica, diversidad cultural e impacto de la globalización sesgada. La propuesta deberá ser sustentada desde una visión integral con bases ideológicas propias, preferentemente desde la riqueza de la cosmopercepción andino-amazónica.

Deberá propiciar a la vez el rescate de saberes ancestrales como uso de la cibernética y física cuántica. De modo que la posmodernidad sea asimilada teniendo en cuenta la historia social, memoria colectiva, usos y costumbres ancestrales. Así como propiciar la preservación y defensa de la biodiversidad de la naturaleza. Se trata de un derecho de las futuras generaciones a heredar el patrimonio y riqueza natural, que servirá para el desarrollo de una vida colectiva digna.

Esta propuesta será debatida con participación de los más calificados intelectuales, escritores, ensayistas y docentes de todos los niveles en cada región. Teniendo en cuenta que se trata de reconocer la realidad y riqueza cultural, el nuevo sistema educativo peruano deberá ser una creación novedosa, plural, interdisciplinaria y resultado de un debate nacional.

En otras palabras, el candidato a Ministro de Educación, deberá ser líder de una acción histórica sin precedentes, para establecer un distinto como nuevo sistema educativo. Deberá liderar una interacción humana permanente e inteligente, a fin de movilizar las fuerzas renovadoras para un siglo de desafíos constantes.

El desastroso como ajeno sistema educativo peruano, ha sido dirigido, supervisado, asesorado e implementado por organismo multinacionales, de acuerdo a los intereses económicos y acumulación de capital. Tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundial, a través de sus expertos, han impuesto criterios económicos frenando los cambios sociales que deberían haberse producido en el Perú. 

Los presidentes del Perú en complicidad con entidades internacionales al servicio del sistema de empobrecimiento y depredación de nuestros recursos naturales, así como participación y complicidad de agrupaciones políticas derechistas, han aceptado no solo una permanente como grosera injerencia intelectual, política e ideológica en el sistema educativo. Sino que además han determinado los cursos que deben llevar los estudiantes, eliminando asignaciones como historia y educación cívica, fuentes de formación de ciudadanos con memoria social, valores humanos, cívicos, éticos y morales.

El letal sistema de despersonalización, enajenación, anti cultura y anti valores, de modo constante y persistente, ha deformado a muchas generaciones que es preciso reeducar. Se trata de una tarea en la que deberán participar los medios de comunicación social, padres de familia, comunidades y entidades políticas para movilizar al pueblo debidamente organizado.

Es importante que el postulante a Ministro de Educación, diseñe una política para la cultura y una cultura para la política. Siendo la educación un proceso esencialmente ideológico, es determinante señale qué clase de educación propone para superar una educación de corte colonial, que ha primado especialmente desde la imposición de la Constitución Política de 1993. 

La propuesta de una novísima política cultural en coherencia con la nueva realidad social, política, económica, cultural y educativa del Perú, impone necesariamente la modificación de artículos como 13º, 14º, 15º, 16º, 17º, 18º, 19º, 20º y 21º de la Constitución Política. Frente a esta realidad casi imposible de superar, será una nueva Asamblea Constituyente que se encargue de ese hecho.

Teniendo en cuenta que el artículo 124º de la Constitución Política, señala taxativamente: “Para ser ministro de Estado, se requiere ser peruano por nacimiento, ciudadano en ejercicio y haber y haber cumplido veinticinco años de edad. Los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional pueden ser ministros”. Todo ciudadano en consecuencia puede aspirar a este cargo público, sin embargo, es fundamental observar los siguientes requisitos.

Primero: Tener experiencia pedagógica como docente de aula no menos de diez años en el nivel de educación primaria, secundaria y universidad. Así como estudios de especialización en una universidad del país o el extranjero. Haber cursado estudios de ciencias sociales, publicado artículos o ensayos sobre educación como textos en referencia al tema. 

Segundo: Es fundamental acompañar un currículum esencial y señale los trabajos realizados en referencia a una investigación personal o grupal en relación a la realidad nacional educativa. Un ministro de educación culto, no puede desconocer la geografía, climas, temporadas de sembríos y cosechas de cada región. Menos las culturas, idiosincrasia e idiomas que conforman el corpus plural cultural del Perú.

Tercero: Debe necesariamente conocer y hablar quechua, aymara, como tener una visión mínima de lenguas y culturas de la Amazonía Peruana. Deberá tener una presencia nítida en el proceso de descentralización administrativa del Estado deformado, como consecuencia de una letal improvisación política administrativa.

Cuatro: Las acciones oficiales del Ministerio de Educación, deberán ser necesariamente coordinadas con los Ministerios de Cultura, Relaciones Exteriores, De la mujer y Poblaciones Vulnerables, Economía, etc., etc. El Ministerio de Educación deberá dejar de ser una isla ideal de burócratas y convertirse, en un ente estatal protagonista de la historia cultural del siglo XXI. 

Quinto: Debe impedir la desaparición como extinción de culturas ancestrales y lenguas de la Amazonía, defender la cultura y lengua jaqaru en franca extinción. Cuando desaparece una cultura, la nación pierde parte de la memoria colectiva, desaparecen conocimientos heredados, usos, costumbres y saberes ancestrales. Una cultura no puede sustituir a otra, se trata entonces de una ineludible responsabilidad histórica.

Sexto: Crear la Biblioteca Pedagógica Peruana, de modo que en cada centro educativito haya por los menos tres cientos libros al servicio del sistema educativo. Crear la Editora Pedagógica Peruana, encargada de publicar libros creados por docentes de todos los niveles. Publicar una revista de carácter pedagógico para divulgar las metas alcanzadas, como para recoger las propuestas pedagógicas de docentes en actividad. 

Sétimo: Proponer un nuevo sistema educativo como una distinta pedagogía de carácter descolonizante, libertaria y humanista, de acuerdo a la realidad social del siglo XXI. Se trata de un desafío ineludible para construir una sociedad con niños inteligentes, solidarios y fraternos; jóvenes competitivos, lectores, cultos y trabajadores. Proponer una distinta Ley de Educación Universitaria, sustentar el cierre definitivo de algunas de ellas con discutible calidad y formación profesional.

Octavo: Ampliar el horario de clases en los niveles primaria y secundaria, organizar campeonatos de deportes, concursos de coros, alentar el desarrollo del teatro peruano, cine, danzas, ajedrez, etc., etc. Crear la Orquesta Sinfónica Magisterial. Auspiciar Concursos Nacionales de Literatura en distintos idiomas. Establecer un Sistema de Becas para Docentes Peruanos, tanto en universidades nacionales como extranjeras en educación y ciencias sociales.

Noveno: Crear el Premio Nacional de Ensayo sobre Educación, para docentes y científicos sociales que propongan la renovación e innovación del sistema colonial educativo peruano. Se trata de estimular la investigación y creación de una auténtica educación peruana liberadora. Puede ser una creación personal como colectiva dada la naturaleza de la obra innovadora.

Décimo: Participar en el debate para que los docentes de primaria, secundaria y universidades, alcancen a tener un sueldo básico de por lo menos de seis mil soles mensuales. Si los maestros peruanos ganan de acuerdo al costo de vida y tienen derecho a vivir dignamente, entonces si ganan bien, trabajan y producirán mejor. 

Décimo primero: Renunciar al suelo más otros reintegros que alcanza la cifra de cuarenta mil soles mensuales. Lo que en un año resulta la astronómica cifra de quinientos veinte mil soles (más un sueldo como aguinaldo). Mientras que la remuneración de un docente jubilado de primaria y secundaria, significa solo mil soles como promedio. El suelo del ministro será de quince mil soles mensuales.

Décimo segundo: Con ocasión del Bicentenario de la Independencia Nacional, el Ministro de Educación, deberá coordinar acciones con entidades tanto nacionales como extranjeras para repatriar los restos humanos de Fernando Túpac Amaru Bastidas (Madrid), Juan Bautista Túpac Amaru (Buenos Aires), José Fermín de Sata y Busy (Cartagena de Indias) y del Dr. Juan Basilio Catacora Heredia (La Paz, Bolivia). Así como propiciar la construcción de un mausoleo en la Plaza de Armas de Cusco, para albergar los restos de José Gabriel Túpac Amaru II, Micaela Bastidas como de todos los compañeros de la gesta libertadora tupacamarista.

Décimo tercero: Organizar y publicar libros que conformen la Biblioteca del Bicentenario de la Independencia. De modo que las bibliotecas públicas, comunales, escuelas, colegios y universidades, puedan disponer de por lo menos dos cientos libros en referencia a esa fecha. Una comisión de historiadores se hará cargo de seleccionar los textos que servirán para cimentar la memoria social peruana. 

Décimo cuarto: Organizar Certámenes Regionales de Historia, con ocasión del Bicentenario de la Independencia. Hasta ahora la historia oficial del Perú se ha escrito con criterio limeño centrista, academicista y establecido una versión oficial falsa que deber ser necesariamente revisada. En otras palabras, la idea es propiciar se rescriba la Historia del Perú del el eje a la periferia y viceversa.

La documentación respectiva podrá ser presentada ante la entidad correspondiente.

Lima, 5 de diciembre del año 2016.

(Versión de José Luis Ayala).

MARCOS ANA Y CÉSAR VALLEJO



Conocí a Marcos Ana en marzo de 1970 en París, trabajaba en una oficina ubicada casi al lado del escritor cubano Juan Marinello, en el edificio de la UNESCO. Era responsable del Centro de Información y Solidaridad con España (CISE), siendo presidente honorario Pablo Picasso. Marcos Ana me recibió con extraordinaria cortesía debido a que llevé una esquela de Desirée Lieven. Su oficina era sencilla, había un escritorio, un anaquel pequeño con algunos libros, una mesita y varias sillas. En la pared del fondo se podía apreciar su envejecido uniforme de preso político, una chaqueta y un pantalón color caqui a rayas, una foto del frontis de su última prisión y un cuadro con la Paloma de la Paz de Pablo Picasso.

Me invitó a almorzar y esperé afuera de su oficina durante media hora, mientras atendía a varios jóvenes españoles que lo entrevistaban. De pronto llegó una mujer guapa de más a menos treinta años y preguntó quiénes hablaban con el poeta. Le respondí que no sabía nada y esperaba se desocupara para ir a almorzar. “Soy Paloma – dijo – mujer de Marcos Ana. Usted parece boliviano si no me equivoco”. Respondí que era peruano y había traído un mensaje de Desirée para el poeta. “Desirée es una institución” – comentó.

Una vez en el restaurante, lo primero que hizo Marcos Ana fue contar cómo había conocido a Desirée. “Yo fui a buscarla a la rue de Beaux Arts, quería conocer a una mujer extraordinaria que tanto defendió a los presos políticos del franquismo. Hasta ahora guardo una copia del manifiesto donde sé que ella hizo poner primero mi nombre. Hablamos de todo, recordamos amigos comunes y a quienes no conocía. Alguna vez un escritor debería escribir su biografía”.

Pese a los años de carcelería, Marcos Ana se mostró lleno de vida y esperanza. No había en sus palabras nada de melancolía ni tristeza. Se mostró vital, con un especial equilibrio emocional. “¿Conoces el lugar donde nació Vallejo” – preguntó. Respondí que no, pero tenía una idea de lo es Santiago de Chuco. Entonces dijo: “Mi encuentro con Vallejo fue terrible, su poesía me sacudió hondamente. Dejé de escribir varios días porque es un poeta que puede ejercer una influencia marcada. Pero lo leí dos veces para que no me dejara nada de su lenguaje penetrante. Debió haber sufrido mucho. Tengo las ediciones que me hizo llegar Alejo Carpentier”.

“Carpentier fue amigo de Vallejo” – dije. “Por su poesía todos creen que Vallejo era un hombre triste, ensimismado y melancólico – respondió. Pero eso no es verdad, Vallejo era alegre, hablador, contaba anécdotas pero no bebía, su pobreza no le permitía alimentarse bien, todos saben que Vallejo murió de hambre. Debieron haberlo protegido y no encarcelarlo. ¿Cuánto tiempo estuvo encarcelado Vallejo? No sé, no sé. Pero basta que lo hayan encerrado en una cárcel injustamente”.

- Usted estuvo preso muchísimos años.

Toda la vida compañero, pero eso ahora no importa. Déjeme decirle que no leí “Trilce” sino después de varios meses de ser liberado. Fue una experiencia terrible, me quedé mudo, Vallejo tuvo maestros a quienes debía superar, yo no tuve referencias, no leía poesía, pero todo fue como una avalancha que no podía contener. Desirée conoció a Vallejo y en una visita que le hice, contó que era comunicativo, una persona alegre, contaba anécdotas y le gustaba cantar. Se ha construido una leyenda oscura para afirmar que Vallejo era una persona triste y eso no es verdad”.

La campaña internacional para la liberación de Marcos Ana finalmente dio un resultado positivo debido al liderazgo de Rafael Alberti y Pablo Neruda. El 17 de noviembre de 1961, el gobierno franquista dispuso que los presos políticos con más de veinte años ininterrumpidos de prisión, podían ser excarcelados. Pero el fascista Manuel Fraga, ministro de Información y Turismo publicó el folleto “Marcos Ana, asesino”. Lo acusó de haber matado a personas que el poeta no conoció. En realidad fue una respuesta desesperada para justificar una injusta carcelería.

Establecido Marcos Ana en París, se dedicó a la defensa de presos políticos frente a cualquier gobierno que los encarcelara. El comité del CISE estaba compuesto además por Jean Paul Sartre, Jean Cassoou, Yves Montand, Michel Piccoli, Simone de Beauvoir, etc., etc. Fue nombrado miembro del Partido Comunista Español, luchó hasta el final para evitar el fusilamiento desde Radio París, de Julián Grimau, ejecutado el 20 de abril de 1963. Con voz entre cortada se dirigió a Francisco Franco para pedirle clemencia, pero el dictador no escuchó y cinco balas destrozaron el corazón de Grimau.

Después de la muerte del dictador Francisco Franco, el poeta regresó a Madrid en 1976 y el Partido Comunista lo lanzó como candidato al Congreso de Diputados por la provincia de Burgos en el proceso electoral de 1977. Pero no obtuvo los votos necesarios por lo que se dedicó a realizar actividades políticas y edición de sus libros. Aunque todavía no se ha publicado su obra poética completa, sin embargo en el 2007 se editaron sus memorias con el título “Decidme cómo es un árbol. Memorias de la prisión y de la vida”, con un excelente prólogo de José Saramago. (Nunca olvidaré al día que le obsequié un ejemplar a César Lévano, se emocionó tanto que se quedó sorprendido, abrazó el libro y dijo: “Hay que haber estado preso para admirar a este enorme poeta”). 



Durante muchos años, algunos poetas cuando éramos jóvenes repetíamos “Decidme cómo es un árbol, / contadme el canto de un río / cuando se cubre de pájaros, / habladme del mar, / habladme del olor ancho del campo / de las estrellas, del aire / recítame un horizonte sin cerradura / y sin llave como la choza de un pobre / decidme como es el beso de una mujer / dadme el nombre del amor / no lo recuerdo”. Marcos Ana nació en 1920 y murió el 24 de noviembre del 2016. (Su nombre civil fue Fernando Maccaro Castillo). Fue encarcelado a los 19 años y en 1939 liberado después de veintitrés años. Es el ejemplo de la fe en la palabra alada y la vida entregada a un ideal. Francisco Franco ha muerto y Marcos Ana vivirá eternamente.

DESAGRAVIO AL CONGRESO DE LA REPÚBLICA



Manuel Arturo Odría Amoretti (Tarma, 26 de noviembre de 1896 – Lima, 18 de febrero de 1974), fue un ignaro y obtuso general fascista, cuya dictadura cumplió con retrasar los cambios sociales que el Perú requería en el siglo XX. Durante la dictadura de ocho años se puso al servicio de la política exterior de gobiernos de los Estados Unidos, la oligarquía terrateniente y corrupción oficial generalizada. Reprimió y asesinó a dirigentes sindicales, encarceló a trabajadores y obreros, durante el “Ochenio” del terror, logró desarticular un movimiento social destinado a transformar el Perú.

Motejó al Partido Aprista Peruano, como organismo internacional destinado a destruir el Perú, así como al Partido Comunista Peruano, declarándolos fuera de ley. Sin embargo, se benefició con los precios de metales frente a conflictos armados ajenos. Con ese dinero construyó Grandes Unidades Escolares, hospitales, sedes de ministerios y conjuntos de viviendas. Con el lema “Hechos y no palabras”, trató de responder a la diferencia entre ideología y obras materiales.

Como toda dictadura aliada de la derecha “que nunca muere”, Manuel A. Odría, apoyado por ideólogos oportunistas que nunca faltan, después formó el Partido Unión Odrista y como era previsible formó una alianza natural con el Partido Aprista, después que Haya de la Torre abjuró de sus principios ideológicos. De ese modo quedó consolidada una alianza destinada a cerrar el paso a las nuevas fuerzas políticas que propugnaron por transformar el Perú. Es decir, liquidar la República colonial y convertir al Perú en un Estado moderno, con derechos ciudadanos, libertad de pensamiento y ejercicio pleno de los derechos humanos. 

Quienes no tienen idea de la dictadura odrista, deberían leer “La gran persecución” de Armando Villanueva hasta “Usted fue aprista” de Nelson Manrique. La bibliografía sobre este tema pasa por “Historia de la corrupción en el Perú” por Alfonso Quiroz, “Intervención de los Estados Unidos en el Perú” de Silvio Rendón Vásquez. Es imprescindible “La sublevación aprista del 48. Tragedia de un pueblo y un partido”, del mayor Víctor Villanueva, se refiere a las ejecuciones y consecuencias del levantamiento aprista del 3 de octubre de 1948. 

Pero, ¿qué se puede esperar de quienes no conocen la verdad de una dictadura que hizo tanto daño al Perú? ¿Acaso no hay gente que apoyó la dictadura de Fujimori? ¿Cómo se explica que haya un partido liderado por su hija que nunca diseñó la ideología de la cleptocracia que lidera. ¿Cuál es la respuesta? No hay otra alternativa que realizar un desagravio al Congreso de la República, allí está la presencia y espíritu ejemplar de Miguel Grau. No importa que ahora esté copado por una mayoría de oportunistas y tránsfugas desideologizados. No decir nada es convertirse en cómplice de un hecho agraviante a la inteligencia, a la cultura y a la historia.

Un homenaje al dictador Manuel A. Odría en el Congreso, es ofensivo a la memoria social, a la historia esencial del Perú y a nuestra dignidad por todos los siglos. Solo quienes no entienden la inteligencia, dignidad humana y valores cívicos, pueden auspiciar esta clase de agravios que hiere profundamente el derecho a construir una sociedad democrática, plural y con justicia social. 

Es tan ofensivo como si alguna vez se rindiera homenajes a criminales en parlamentos donde se discute la vida democrática de los pueblos de América. Es como si se celebrara la nefasta presencia de asesinos como el general Maximiliano Hernández Martínez, presidente de facto de El Salvador, quien gobernó hasta 1944 y asesinó a 20,000 personas. Igual, que se rindiera homenaje al general Anastasio Somoza, dictador de Nicaragua que implantó la más cruenta y salvaje represión. Al general Juan Vicente Gómez, dictador de Venezuela, quien dispuso la más sangrienta represión contra estudiantes. A la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, que ordenó torturar y matar a miles de campesinos.

¿Alguna vez se rendirá homenaje a la dictadura de Fulgencio Batista en Cuba? No, nunca, jamás. ¿A quién se le ocurriría organizar un homenaje a Leónidas Trujillo en República Dominicana? A nadie. ¿Un homenaje al general Leopoldo Galtieri, celebrando la desastrosa guerra de Argentina contra la Gran Bretaña por las islas Malvinas? Al general Juan Melgar Castro, dictador hondureño. Al general Efraín Ríos Montt, dictador de Guatemala que desapareció a centenares de ciudadanos mayas. Al general Manuel Noriega, derrocado en diciembre de 1989, luego de haber sido aliado de los Estados Unidos y ser “Nuestro hombre en Panamá”.

¿Habrá un homenaje al general Policarpo Paz García, dictador de Honduras? Imposible, corrupto desde el poder, responsable de la más cruenta represión ciudadana. Al general Guillermo Rodríguez, golpista contra un gobierno democrático del Ecuador. Al general Hugo Banzer Suárez, dictador de Bolivia, cuya influencia fue nefasta en América Latina. Banzer cobijó al criminal de guerra nazi Klaus Barbie, "El carnicero de Lyon”. Al general Roberto Viola, enjuiciado en Argentina por delitos contra los derechos humanos. El general Jorge Rafael Videla implementó la guerra sucia en Argentina, en el golpe de Videla desaparecieron 15.000 personas. 


El dictador paraguayo general Alfredo Stroessner, cobijó a nazis. El general Augusto Pinochet, fascista y autócrata es el responsable del asesinato de Salvador Allende. A nadie se le ocurrirá en el futuro rendir homenaje al general Remigio Morales Bermúdez, requisitoriado por la justicia internacional. Menos al ponja Alberto Kenya Fujimori Fujimori. Uno de los dictadores más corruptos de América Latina, clasificado entre los diez más grandes ladrones del mundo, según un trabajo de investigación de The New York Times.

Solo al congresista fascista José Mario Canzio Álvarez, se le puede ocurrir semejante despropósito ofensivo. Y solo en el Perú puede ocurrir un grave hecho de esta naturaleza. ¿Por qué? La respuesta es, porque nos han secuestrado la memoria crítica, el sistema educativo tergiversa los valores y la verdad histórica. Pero, ¿dónde están los historiadores? ¿Por qué se callan? Cuando no protestan por estos hechos graves como el homenaje al dictador Odría, se convierten en cómplices.