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lunes, 4 de abril de 2016

DOCUMENTO QUE KEIKO DEBIÓ FIRMAR






El llamado “debate presidencial” del domingo, sirvió para demostrar que el esquema estuvo concebido para que no hubiera confrontación de ideas. Un debate se produce, cuando dos contendores exponen sus criterios acerca de un tema concreto o varios a la vez. De modo que teniendo en cuenta los argumentos, cada uno de los participantes, puede además exponer los suyos, rebatir o poner en duda los criterios del contendor. En otras palabras, un debate tiene su propia técnica y dinámica. Las reglas están debidamente establecidas en un formato de diálogo, argumentación, discusión, preguntas, respuestas y conclusiones que formulan los participantes. Hay siempre un responsable que conduce las intervenciones.
    Además de la orfandad  intelectual y carencia de recursos culturales de  “Chema” Salcedo y Mávila Huertas, quienes diseñaron el desarrollo del “debate”, sabían de antemano que los contendores no iban a confrontar ideas, sino decir más de lo mismo. Así, ahora tenemos un gran sentimiento de frustración colectiva y lo único que se ha logrado, es aumentar la carga  de hastío social y desencanto que dura muchos años. Ha servido también para comprobar una vez más, que el poder fáctico tiene el control de la conciencia colectiva. Piensa, habla, opina por nosotros debido al monopolio de la opinión cautiva y concentración de medios.
  Sin embargo, más allá de la férrea defensa del sistema neoliberal, de una sociedad escindida donde crece la abismal distancia entre pobres y ricos, fue evidente la defensa de la Constitución Fujimontesinista de 1993. Se  pudo deducir que en las elecciones del próximo domingo hay dos opciones por las que asistiremos a las urnas. Votar por el esquema político del continuismo, cuyos candidatos son Keiko Fujimori, Pedro Pablo Kucznski, Alfredo Barnechea y Alan García o, necesidad de establecer un cambio de rumbo en la historia del Perú y votar por Verónika Mendoza. No hay otra opción. Todo ha quedado absolutamente claro.
    Los candidatos del neoliberalismo, no tuvieron la valentía de reconocer que representan a la cleptocracia, coloniedad y neofujimorismo. Por más esfuerzo que hicieron, no lograron salir del esquema en el que se mueven y están atrapados. Fernando Olivera cumplió con su deseo de enterrar a Alan García y al APRA, ahora sí para siempre. Keiko Fujimori leyó un papelito y lo firmó públicamente, como si se tratara de un compromiso ético. Pero está muy mal redactado y en honor a la limpidez política, debió haber tenido el siguiente texto: “En caso de ser elegida presidenta del Perú, juro por mi honor que no daré libertad al reo Alberto Fujimori Fujimori, por haber sido debidamente juzgado por delitos contra los derechos humanos (menos a Montesinos ni al Grupo Colina). Haré que el citado Fujimori Fujimori (así como los otros actores), devuelvan al Perú todo el monto de dinero ilícitamente sustraído. Yo y mis hermanos devolveremos al Perú todo cuanto nos entregó el señor Vladimiro Montesinos, para realizar nuestros estudios en Estados Unidos. Apoyaré el proceso de extradición de los hermanos Fujimori, refugiados en Japón para que rindan cuentas de sus probados latrocinios. Apoyaré para que las mujeres sometidas a operaciones de esterilización forzada, tengan una reparación económica y los responsables sean debidamente encausados. Presentaré una declaración jurada para demostrar que no soy accionista de concesiones mineras y tampoco, tengo dinero depositado en paraísos fiscales.
    Ordenaré erigir un monumento en memoria de los estudiantes asesinados de La Cantuta, así como a Pedro Huilca. Si el pueblo me elige como presidenta del Perú, mi madre Susana Higuchi, será públicamente desagraviada por haber sido torturada en el local del SIN y electrocutada de la forma más vil. El señor Kenyi Fujimori Higuchi, será debidamente procesado en referencia a los 91 kilos 230 gramos de cocaína, hallados en los almacenes de la empresa Limasa, vinculada a ese congresista.   
    Declaro que haré todo el esfuerzo necesario para que al Estado Peruano, le peguen los adeudos por impuestos todas las transnacionales. Mañana mismo será separada Cecilia Chacón, quien encabeza la lista de candidatos al Congreso, por habernos sorprendido de la forma más grosera. Lima, 3 de abril de 2016. Firma: Keiko Fujimori Higuchi”.                
   Y frente a la impostura es preciso decir una verdad. No es cierto que Alejandro Tolero sea el primer presidente andino del Perú. Ese honor le corresponde a Andrés de Santa Cruz y Calahumana (nació en Alto Perú), es el padre de la Confederación Perú-boliviana. Fue ejemplar presidente del Perú y sin duda el más importante mandatario del siglo XIX. ¿A quién se le habría ocurrido poner el nombre de Felipe Santiago Salaverry a una importante avenida de Lima? Salaverry fue un impetuoso militar egocéntrico, dirigió un golpe de estado contra el presidente electo Luis José Orbegoso. Preparó un ejército para destruir la Confederación Perú-boliviana, ordenó   fusilar al correcto comandante Valle Riestra. Derrotado en la batalla de Socabaya, un tribunal militar lo condenó a la pena de muerte y fue fusilado en la plaza de armas de Arequipa, el 18 de febrero de 1836.
    Sin embargo, el mediocre “debate presidencial”, ha servido para comprobar que hay dos tendencias en pugna: Fujimorismo con Keiko más las derechas frente a la necesidad de lograr una nueva Constitución Política, debido al liderazgo de Verónika Mendoza. Las demás agrupaciones de amiguitos en busca de una chamba, no llegarán lejos. Entonces, la segunda vuelta sería entre Keiko y Verónika. De ser así, las derechas apoyarán a Fujimori, pero el pueblo, cansado de ser engañado, traicionado y empobrecido, votaría con seguridad por Verónica Mendoza.         

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