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sábado, 10 de junio de 2017


     IMPROBABLE SUICIDIO DE OLLANTA HUMALA


   
                                                                                                      
            El poeta suicida Cesare Pavese (1908-1950) escribió: “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”. El abogado Isaac Humala Núñez, le ha pedido públicamente a su hijo Ollanta Humala Tasso que se suicide. ¿Qué epitafio escribiría el ex presidente del Perú? Nadie sabe. Isaac Humala Núñez le ha hecho a su hijo un pedido público, sería mejor se suicide en caso de comprobarse, haber recibido dinero proveniente de empresas que acostumbran pagar coimas. No hay precedentes en la Historia del Perú que el padre de un ex mandatario, haya pedido a su hijo asuma un hecho grave, censurable, contra natura. Isaac Humala Núñez, manifestó su decepción y amargura al saber que Jorge Barata, ex representante de Odebrech, declare haber entregado tres millones de dólares para financiar la campaña del Partido Nacionalista en el 2011.
   Según la confesión de Jorge Barata, el dinero fue proporcionado a pedido del Partido de los Trabajadores de Brasil y gestión de Luiz Inácio Lula da Silva. La coordinación de las acciones para recibir el “aporte” habría estado a cargo de Nadine Heredia. Cuando se le preguntó sobre este tema, Isaac Humala dijo: “Ratifico lo que he dicho. Siento una profunda decepción porque no pensé que un hijo traicionara de esta manera a su papá. Si él hubiera seguido con nuestra posición del ultra nacionalismo, en estos momentos el país estaría marchando en desarrollo y toda la corrupción estaría eliminada”.
    ¿Puede Ollanta Humala Tasso suicidarse a pedido de su padre? Imposible, aunque se lo pida en quechua o francés. No lo hará ni responderá. No se oye padre. Nadine Heredia le dirá que no haga caso a “un viejo loco”, que no es una cuestión de honor  ni principios éticos, sino de un asunto coyuntural del que saldrán airosos. Para eso están sus abogados. Nadie dirá tampoco que el suicidio de Ollanta Humala se ha postergado hasta cuando se confronten, las declaraciones de Jorge Barata y agendas de Nadine Heredia. Sería esperar en vano. 
    Una pregunta de fondo ha sido siempre: ¿Los suicidas son cobardes o valientes? Los sicoterapeutas, siquiatras y sicoanalistas tienen diversas respuestas desde Sigmund Freund, Carl Gustav Yung y Jacques Lacan. Sin embargo, coinciden en señalar que se trata de una acción terminal a consecuencia de trastornos graves en la personalidad. En síntesis, explican el suicidio como un asunto superyoico de auto castigo y culpa. No obstante, esta idea matriz no coincide con las heroicas acciones de Cahuide ni Alfonso Ugarte.
     Cahuide fue un aguerrido guerrero inca que intervino en la batalla de Sajsayhuaman en 1536, pero al ver que era imposible detener a invasores españoles que usaban armas de fuego y perros de caza, se lanzó desde un torreón para defender su dignidad incaica. Otro caso singular es el de Alfonso Ugarte, cuando era inminente que el ejército invasor chileno le arrebatara la Bandera de Guerra del Perú, para  usarla como trofeo, prefirió arrojarse al mar desde el Morro de Arica. Ambos casos representan un acto de dignidad y heroicidad frente a la adversidad, es preferible la muerte frente a la humillación, deshonra, afrenta y menoscabo. 
    Según las estadísticas oficiales que nunca son verdaderas, cada día aumenta el número de suicidas en el mundo, Latino América y el Perú. Son tantos los suicidas que ya no ocupan un lugar en los medios de comunicación. Pero si se trata de un escritor notable, la noticia vuela inmediatamente. Entonces, cómo no recordar a Séneca, escritor y pensador romano que a los 61 años se abrió las venas y asfixió en un baño. En el Perú a Clemente Palma y José María Arguedas. A José Asunción Silva, David Foster Wallace, Yukio Mishima, John Kennedy Toole, Sylvia Plath, Ernest Hemingway, Virginia Woolf, Emilio Salgari, Ángel Ganivet, Mariano José de Larra, Alfonsina Storni, Vladimir  Maiakovski, Anne Sexton,  Gérard de Nerval, Paul Celan Alfonso Costafreda, Georg Trakl, Gabriel Ferrater, José Asunción Silva. En fin, la lista es larga.
    Para la Iglesia Católica el suicido es un pecado mortal, por tanto el alma no tiene derecho a los beneficios metafísicos, más aun si se tiene en cuenta que el Papa Francisco, ha declarado que no existe infierno, purgatorio y menos infierno. La tradición cristiana se basa en los antiguos textos de Santo Tomás  de Aquino y Agustín de Hipona, que ahora nadie lee. En el mundo andino el suicidio no existe, el sufrimiento y dolor humano que proviene desde hace siglo de la pobreza y exclusión social, no es un motivo para suicidarse. Quechuas y aymaras son estoicos frente a una dolorosa realidad y que de acuerdo a las Eras de la historia, vivimos la última llamada de los mestizos (misti q’ara), que acabará con el retorno del Tunupa y Pachacuti.
    El Concilio de Arlés del año 452, declaró que el suicidio era una influencia y acción directa de Satanás, por tanto los suicidas eran excomulgados. Muchas veces el cadáver sufría escarnios y humillaciones. Pero sobre todo, los suicidas estaban impedidos de ser enterrados en un panteón cristiano, no podían tener lápidas y sus bienes eran confiscados. Sin embargo, mucho se avanzó con la llegada del renacimiento y la modernidad, el suicidio se reconoció como un derecho y decisión personal. Por tanto, nadie podía prohibir una acción determinante.
    En el Perú hay una entidad llamada Sociedad Peruana de Prevención del Suicidio. Cada semana recibe diez llamadas telefónicas de personas que se sienten solas y piden ayuda, generalmente dicen: “Me han traicionado”, “me han violado”, “quiero matarme”, “no tengo trabajo”, “estoy de más”.  El Instituto Nacional de Salud Mental (INSM) afirma que hay tres suicidios al día, que el nueve por ciento de peruanos han intentado suicidarse y el noventa y cinco nunca ha tenido ni tienen atención sicológica. Está probado que el setenta por ciento de suicidas se matan por depresión, el quince por esquizofrenia el diez por ciento por trastornos de personalidad, además adicción a las drogas como consumo de alcohol. 

    Mientras avancen en tribunales de Brasil las investigaciones judiciales y sean probadas las delaciones de Jorge Barata, en referencia a dólares entregados en maletines como aportes sin testigos ni comprobantes, habrá que esperar más nombres de personas involucradas en una gran red mafiosa. Odebrecht se ocupa de manufacturar productos químicos y petroquímicos, fue creada en 1944 y tiene concesiones en varios continentes. Entonces, la pregunta que se hace el pueblo peruano es: ¿Ollanta Humala Tasso aceptará el pedido público de su progenitor y suicidará para salvar su honor? No se oye padre. De ninguna manera, nunca, jamás, ni pensarlo. Esa decisión personal que concierne al honor personal, la toma solo Nadine Heredia. Nadie más.

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